Como la candidatura del viejo aliado del presidente se vio frustrada, ahora parece ser que Salgado se convirtió en el jefe político del estado al pasar la candidatura a nada menos que su hija.

La resolución del TEPJF que confirmó la sanción impuesta por el INE a Félix Salgado Macedonio causó revuelo en Palacio Nacional. Los magistrados de la Sala Superior concluyeron que el conjunto de agravantes que acompañaron la comisión de la falta (la renuencia a rendir cuentas sobre el origen de los recursos y el intento de engañar a la autoridad fiscalizadora) ameritaban la sanción más alta contemplada en la ley: la cancelación del registro como candidato a la gubernatura de Guerrero.

Al día siguiente de la sesión en la que se aprobó la resolución, el presidente López Obrador desahogó su disgusto en la conferencia mañanera. Acusó al TEPJF, junto con el INE, de perpetrar una “atentado contra la democracia”. En su versión de la democracia la ley y el Estado de Derecho tienen un papel secundario.

Además, el titular del Poder Ejecutivo propuso desaparecer al INE y al TEPJF. Dijo que su gobierno va a trabajar en una “reforma administrativa” para eliminar a los dos órganos constitucionales autónomos en los que recae la función electoral. Continúo improvisando a largo de su rueda prensa matutina y, para perplejidad de todos los medios presentes, propuso el traslado de la organización de las elecciones al Poder Judicial. Según él, ahí encontrarían la verdadera autonomía e independencia de la que han carecido.

Pero a pesar de las apariencias, el presidente López Obrador no busca una reforma sino una venganza. El INE y el TEPJF se interpusieron en su designio personal de hacer gobernador de Guerrero a su antiguo aliado político. Para el titular del Poder Ejecutivo, quien afecta los intereses de MORENA y la Cuarta Transformación se convierte en parte de la “mafia del poder”.

Durante este proceso electoral ha salido a relucir el temperamento faccioso del presidente López Obrador. Con este término James Madison se refería a políticos con un apetito voraz por el poder. En el caso del mandatario mexicano se combina con un resentimiento contra las instituciones políticas construidas durante la transición a la democracia. Aborrece los límites que imponen a su autoridad, de los cuales busca liberarse para implantar su propia versión de la democracia: una especie de tiranía popular.

Desde el inicio de su gobierno, López Obrador abandonó toda pretensión de gobernar para todos, de conciliar intereses y unir al país. Ha buscado abiertamente dividir a México entre amigos y enemigos; “liberales” y “conservadores”, según su peculiar lectura de la historia nacional. Ha utilizado la legitimidad del voto democrático y su mayoría en el Congreso para pasar por encima no solo de la oposición, sino de cualquier contrapeso constitucional.

El registro de Evelyn Salgado –hija de Salgado Macedonio– como candidata emergente de Morena a la gubernatura de Guerrero muestra los excesos del poder absoluto del presidente de la República. López Obrador primero ignoró a las víctimas que acusaban a su viejo aliado de acoso sexual y violación. Luego desoyó a las propias legisladoras de MORENA, que se unieron para solicitar que le cerraran el paso a un aspirante que representaba la cultura machista contra la que luchaban.

Finalmente, tras la negativa del registro como candidato por incumplir con la obligación de entregar el informe financiero de precampaña, López Obrador ha decido que, como no pudo hacer a su viejo aliado gobernador constitucional, intentará convertirlo en el jefe político del estado. A través de su hija, Salgado Macedonio buscará ser el poder fáctico que impera sobre las instituciones políticas del estado, con la bendición presidencial y el apoyo MORENA.

El proyecto está claro. Consiste en instaurar un caciquismo popular en Guerrero. Falta ver si los votantes están de acuerdo con esta pantomima democrática.  

@BenitoNacif

Benito Nacif

Profesor

Voto particular

El Dr. Benito Nacif es profesor de la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Fue Consejero Electoral del Instituto Nacional Electoral (INE) del 2014 al 2020 y del Instituto Federal Electoral (IFE) del 2008 al 2014.

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