Siempre me ha llamado la atención la capacidad que ha mostrado Grupo Televisa para adaptarse exitosamente a los tiempos, no sólo los tiempos políticos y económicos del entorno, sino también los tiempos tecnológicos. Esto ha quedado patente en su mutación camaleónica de la radio a la televisión, luego a TV de cable y finalmente a las telecomunicaciones. Siempre con inversiones adicionales en otros negocios que han validado su supremacía en el mundo del contenido, el entretenimiento y la información.

En una reciente nota en la publicación El CEO, se comenta cómo tras la reforma en telecomunicaciones y la denominación como agente preponderante en radiodifusión, Grupo Televisa emprendió una transformación que comenzó con la venta de su participación de 50% en Iusacell y al mismo tiempo lograr la consolidación de su negocio de cable tras comprar otras empresas del sector.

Como se ha mencionado aquí y en muchos otros espacios, los últimos años han estado llenos de retos y cambios para los medios y desde luego para Televisa esto no ha sido la excepción. Estos retos han motivado a que el negocio se reinvente y mute hacia negocios o inversiones que le permitan seguir compitiendo en arenas cada vez más movedizas y cambiantes.

En esta época en la cual se comparte el mando entre Alfonso de Angoitia y Bernardo Gómez, como copresidentes de la empresa, se podría decir que la estrategia principal ha sido la de consolidar a Televisa como una superproductora de contenido, y una proveedora de servicios digitales.

Esto ha implicado desinvertir e invertir. Televisa ha apostado al mercado hispano en Estados Unidos a través de una mayor participación en Univision, ha invertido en su área digital en México y ha creado distintas alianzas con gigantes como Netflix y Amazon, que le permiten seguir generando y distribuyendo contenido de alta calidad a nivel mundial. Al mismo tiempo, ha significado desinvertir de negocios no estratégicos como vimos recientemente con la venta de Radiópolis y OCESA, así como el cierre de editoriales en países latinoamericanos.

Televisa tiene grandes amenazas frente a sí, pero también enormes áreas de oportunidad, las cuales conoce bien y para las cuales tiene lo que se necesita.  No sorprende la capacidad de la empresa para continuar con su liderazgo en las áreas que ha identificado como estratégicas a pesar de vientos en contra y aguas revueltas.

Y hablando de lo mismo, TUDN, la nueva marca deportiva de Televisa y Univision, se mostró airoso este fin de semana en términos de audiencia durante la transmisión del partido de futbol de la Liga MX entre Chivas y Atlético San Luis.

Este fin de semana, durante el partido de las Chivas, en el Canal 5 se registró un rating de más de 1.3 millones de espectadores.

Con una nueva identidad, nuevos talentos y aprovechando la experiencia de quienes ya vienen participando, así como con una imagen fresca en la que sus foros lucen más agradables, TUDN ha tenido una buena recepción entre los aficionados al deporte y la plataforma de contenidos confirma cada día que se posiciona como una de las favoritas de la audiencia.

El contenido de TUDN se puede apreciar en televisión de paga las 24 horas del día y, con algunas transmisiones, en TV abierta, a través de Las Estrellas, Canal 5 y El Nu9ve, así como en la aplicación TUDN y el sitio TUDN.mx, lo que constituye una apuesta tecnológica multiplataforma, para potencializar su alcance.

La oferta de TUDN comprende, además de programación en vivo de la Liga MX y Copa MX, programas de estudio como: Acción, +Deporte, En los entrenamientos, La jugada, Línea de 4, Locura, Misión europea, República deportiva, @TUTribuna, Versus, Futbol club, Futbol central, contenidos que se disfrutan durante los días en todas las opciones de esta plataforma deportiva.

Antonio Aja

Columnista

Showbiz