Al cierre del segundo trimestre de 2021 (2T-2021), varios indicadores del sector de telecomunicaciones apuntaron a una recuperación del bache en su acostumbrado dinamismo procíclico en tiempos de auge económico y contracíclico en momentos de recesión, causado por la crisis económico-pandémica.

Fue así como los ingresos de las empresas de telecomunicaciones crecieron a un ritmo de 16.2% muy cercano al que lo hizo el PIB (19.6%), al contabilizar $130,334 millones de pesos (mdp) por la provisión de servicios a los hogares y unidades económicas del país.

Las proyecciones elaboradas por The CIU apuntan a que el sector crecerá 7.4% en promedio durante 2021, 1.3 puntos porcentuales (pp) más que la previsión para la economía en su conjunto (6.1%) provista por especialistas al Banco de México.

Reconcentración, Amenaza para la Recuperación. No obstante, un elemento que amenaza la plena recuperación de estos mercados y su desarrollo futuro es la manifiesta reconcentración de los ingresos a favor del Agente Económico Preponderante en Telecomunicaciones (AEP-T, América Móvil), que evidencia la necesidad de actualizar, robustecer y verificar el eficaz cumplimiento de la regulación asimétrica para balancear el mercado.

Al 2T-2021, el AEP-T concentra 57 de cada 100 pesos que se generan en el sector, una proporción 1.5 pp superior a la registrada un año atrás.

Uno de los efectos perniciosos de esta continuada falta de competencia es que, a pesar de ingresar esta contabilidad, en 2020 tan sólo invirtió una razón de tan sólo 21.9% del total de recursos dedicados al despliegue y desarrollo de infraestructura de telecomunicaciones.

La reconcentración en ingresos del AEP-T es más marcada en el mercado móvil en el que la participación al 2T-2021 (72.8%) es prácticamente la misma que registraba (73.0%) cuando fue declarado AEP-T en el 1T-2014.

Desbalance Competitivo, Barrera a la Conectividad. A pesar de esta categórica incapacidad del marco regulatorio para reconfigurar la estructura del mercado hacia un escenario de competencia efectiva, en el Proyecto de Paquete Económico 2022 destaca la asignación de menores montos de recursos para el Instituto Federal de Telecomunicaciones (0.4% inferiores a 2021 descontando la inflación) y una proyección de una dedicación presupuestal de montos significativamente superiores a entidades que carecen de un proyecto y lineamientos puntuales para alcanzar el cometido de plena conectividad. Estos son los casos de la Coordinación de la Estrategia Digital Nacional y CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos que recibirán 177.5% y 202.1% más presupuesto que en 2021, respectivamente.

Al mismo tiempo, se pretende mantener los elevados cargos e, incluso, crear nuevos, para la explotación del espectro radioeléctrico, circunstancia que ha provocado que operadores hayan optado por la devolución de frecuencias, desincentivado su participación en procesos licitatorios y/o implementado modelos de negocio que utilizan la infraestructura desplegada por otros operadores.

La reconcentración de mercado a favor del preponderante, la falta un proyecto de conectividad robusto, así como la persistencia de elevados cargos por el espectro radioeléctrico, constituyen retos estructurales en materia de competencia económica y desarrollo de infraestructura. En su conjunto, inhiben la gestación de condiciones de cobertura, calidad y asequibilidad óptima de los servicios de telecomunicaciones para todos los mexicanos. A su vez, estos factores amenazan la viabilidad de la plena recuperación y desarrollo sectorial en el corto y mediano plazos.

Ernesto Piedras

Director General de The Competitive Intelligence Unit

Inteligencia Competitiva

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