El 2 de julio pasado, el Banco de México (Banxico) difundió los resultados de su encuesta a los economistas del sector privado. En mayo y junio, su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2012 fue de 3.72%, el más alto que han hecho en este año.

En opinión de los consultados antes de las elecciones (19-27 de junio), la incertidumbre política interna no es uno de los factores que en los próximos meses podrían limitar el ritmo de la actividad económica . Y mejorar el manejo político y lograr consensos tiene muy poco peso entre las principales políticas o tareas que se requieren para propiciar en México mayores niveles de inversión del sector privado .

El pasado 16 de julio, el Fondo Monetario Internacional informó: En los tres últimos meses la recuperación mundial […] dio algunos indicios de debilitarse más. Las tensiones en los mercados financieros y en las entidades soberanas de la periferia de la zona del euro recrudecieron, aproximándose a los niveles de fines del 2011. En una serie de grandes economías de mercados emergentes, el crecimiento ha sido inferior al previsto. Gracias en parte a que el primer trimestre resultó algo mejor que lo esperado, las proyecciones de base revisadas de esta actualización […] llevan a pensar que las perspectivas mundiales sufrirán únicamente un pequeño revés y que el crecimiento mundial se ubicará en 3.5% en el 2012 y 3.9% en el 2013; es decir, niveles marginalmente inferiores a los de la edición de abril último .

Como cualquier pronóstico, el del Fondo Monetario se basa en supuestos, por ejemplo, se desplegarán suficientes medidas de política para permitir que poco a poco encuentren alivio las condiciones financieras en la periferia de la zona del euro y que la reciente distensión de las políticas en las economías de mercados emergentes hará sentir sus efectos .

Según el Fondo, en Estados Unidos es esencial evitar el precipicio fiscal, incrementar sin demora el tope de la deuda y elaborar un plan fiscal a mediano plazo. En las economías de mercados emergentes, las autoridades deben mantenerse preparadas para enfrentar una declinación del comercio exterior y una fuerte volatilidad de los flujos de capital .

Entre las economías avanzadas, los pronósticos del crecimiento del PIB más optimistas son para Estados Unidos (2% en el 2012 y 2.3% en el 2013), Canadá (2.1 y 2.2%) y Japón (2.4 y 1.5%), pero en Italia y España habrá decrementos. La Unión Europea estará casi estancada y la zona del euro tendrá más problemas (-0.3 y 0.7 por ciento).

China (8 y 8.5%) e India (6.1 y 6.5%) seguirán sobresaliendo. El panorama previsto para México en el 2012 mejoró (ahora, 3.9%; en abril, 3.6%) y el de Brasil no (2.5% en julio; 3% en abril).

Las expectativas para el Medio Oriente, en especial para la zona Oeste y el norte de África, se ajustaron a la alza: ahora es 5.5% para el 2012.

No obstante, en algunos de estos países la inestabilidad política ha tenido repercusiones económicas severas. Por ejemplo, en Libia, Sudán, Túnez y Yemen el PIB disminuyó en el 2011 (en Libia, 61%) y en el 2012 y el 2013 podría bajar en Sudán. Egipto creció 1.8%, en el 2011, su peor desempeño desde 1992 y se pronostica que para finales del 2012 aumentará 1.5 por ciento.

En contraste, las dificultades económicas han tenido consecuencias políticas en algunas naciones europeas.

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