En el marco del Año Internacional de las Legumbres , comenté en este espacio algunos aspectos sobre la importancia de este tipo de cultivos. Con el lema Semillas nutritivas para un futuro sostenible , la ONU pretende impulsar mayor conocimiento sobre la función crucial de las legumbres en la alimentación saludable, en la producción sostenible de alimentos y, sobre todo, en la seguridad alimentaria

En México, se destinan alrededor de 1.93 millones de hectáreas al cultivo de cinco legumbres: frijol (91.7% de esa superficie), garbanzo (6.4%), haba (1.4%), lenteja (0.4%) y arvejón (0.1 por ciento).

En conjunto, ocupan 12.3% del área destinada a los cultivos cíclicos en el país, en tanto que el valor de su producción contribuye con 6.4% del valor total de los cultivos anuales.

Entre el 2012 y el 2014, se produjo un promedio anual de 1.22 millones de toneladas de frijol; 217,834 toneladas de garbanzo; 29,845 toneladas de haba; 5,093 toneladas de lenteja y 2,665 toneladas de arvejón.

El volumen producido de este tipo de cultivos en México creció a una tasa promedio anual de 1.4%, durante la última década.

Los principales estados productores de frijol son Zacatecas (31%), Durango (13%), Sinaloa (11%) y Chihuahua (9 por ciento).

El garbanzo se cosecha principalmente en Sinaloa (64%) y Sonora (22%) y el haba grano, en Puebla (54%), Veracruz (25%) y Tlaxcala (14 por ciento).

La lenteja se produce sólo en Michoacán (83%) y Guanajuato (17%) y el arvejón, principalmente, en Puebla (82%) e Hidalgo (13 por ciento).

Con excepción del garbanzo, la producción de legumbres se desarrolla en su mayor parte en condiciones de temporal, sobre todo en las regiones centro y norte del país.

Por lo anterior, la productividad de estos cultivos es altamente susceptible al efecto negativo de limitantes ambientales, como baja y errática precipitación pluvial y heladas, entre otros.

El consumo de frijol destaca entre muchos otros productos agrícolas en la dieta de la población en México; se estima que su consumo anual per cápita es de 10.8 kilogramos.

Durante los últimos tres años, las importaciones netas de este grano representaron en promedio 8% del consumo aparente, de 1.23 millones de toneladas.

Nuestro país es autosuficiente en la producción de garbanzo, se exporta alrededor de 80% de la cosecha nacional; se importa 8% del consumo aparente de haba grano, de alrededor de 36,000 toneladas, mientras que se importa cerca de 90% del volumen consumido de lenteja, de 53,000 toneladas anuales.

Debido a la importancia de las legumbres desde la perspectiva agrícola, alimentaria y nutricional, es necesario promover su producción y consumo, a fin de aprovechar mejor el potencial de este tipo de cultivos.

Para esto, las innovaciones tecnológicas, principalmente las orientadas al mejoramiento genético de variedades con mayor adaptabilidad a las condiciones ambientales del país, son un factor importante para mejorar sus rendimientos y, por lo tanto, su disponibilidad.

*Darío Gaucín es especialista de la Subdirección de Análisis del Sector de FIRA.

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