La sobreoferta de leche en polvo a nivel mundial ha forzado a los precios internacionales del lácteo a la baja, situación que ha impactado en los productores nacionales al reflejarse un menor precio por el pago de su producto

Por otro lado, aunque los precios internacionales del maíz, la pasta de soya y forrajes, principales ingredientes de la dieta del ganado, se mantienen estables, los incrementos y fluctuaciones en el tipo de cambio han elevado de manera significativa los costos de producción.

Sin embargo, a pesar de esta situación, la actividad sigue siendo rentable, pero con menores márgenes de utilidad, afectando de manera más significativa a los productores que carecen de un contrato de comercialización de su producto y que además están desligados de cualquier forma de integración que les permita reducir costos.

Independientemente del contexto que se expone, las previsiones de la Sagarpa señalan que la producción nacional de leche seguirá creciendo, de tal manera que, para el 2016, estima una producción de 11,586 millones de litros, equivalente a 2% más con respecto al 2015, cuando fue de 11,395 millones de litros.

Este hecho indica el interés del productor hacia la actividad, mediante inversiones permanentes en las diferentes áreas y mejoras tecnológicas y genéticas que permitan incrementar la producción y bajar costos.

Por otro lado, la producción de leche es altamente demandante de recursos financieros, pues sólo para iniciarse en la actividad la inversión requerida por vaca es similar a lo que se demanda en activos para infraestructura e inventarios para sostener la producción.

De tal manera que, por cada peso invertido en el ganado, se requiere cuando menos otro para los activos mencionados y el desarrollo de los reemplazos.

La cuenca más importante en la actividad de producción de leche es la Región Lagunera (Coahuila y Durango), la cual aporta un volumen de 2,274 millones de litros a la producción nacional, que equivale a 20.1% del total.

En esta región se localizan explotaciones de tipo empresarial y familiar o de traspatio, con hatos ganaderos de diversos tamaños y grado tecnológico. La lechería empresarial contribuye con 95% de la producción regional, se caracteriza por su alto grado de especialización y nivel tecnológico, que permite lactancias de los 8,500 litros hasta los 12,200 litros por año (28 a 40 litros/día), con estándares internacionales de calidad.

Sin embargo, los productores están conscientes de la necesidad de mejorar en las áreas técnicas y administrativas como punto de partida para mejorar su rentabilidad.

Por lo anterior, en el 2015 FIRA, integrante de la Banca de Desarrollo que coordina la SHCP, propuso un esquema de producción más eficiente de leche en la Región Lagunera cuyo propósito es identificar oportunidades de mejora.

En el referido esquema participan 15 establos lecheros con características similares en tamaño y manejo del establo; por el lado técnico colabora un consultor especializado que cuenta con el registro de FIRA para llevar a cabo debidamente este tipo de actividades.

En la segunda parte de este artículo daremos detalles del esquema y sus alcances.

*Armando Caldera Orozco y Abel Rojas Calderón son residente estatal y especialista, respectivamente, en la Residencia Estatal de FIRA en Coahuila, sus correos son:

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