Del vocablo náhuatl cempohualxochitl, compuesto de las palabras cempohuali, para nombrar al número 20, y xochitl, que significa flor, es la flor conocida como la flor de muertos o la flor de los 20 pétalos

Según las leyendas, se dice que la primera vez que se usó la flor de cempasúchil para los altares fue en Malinalco, pues se creía que estas flores poseían la habilidad de guardar en sus corolas el calor de los rayos solares, de manera que las usaban como adornos en las tumbas con la creencia de que las flores guardaban la tibieza del día y su aroma guiaba a los muertos.

La flor de cempasúchil es una planta anual originaria de México, que se encuentra en forma silvestre en la cuenca del Balsas y el occidente de México, y habita en diversos tipos de ecosistemas como selvas tropicales de hoja caduca, bosques espinosos, bosques de niebla y bosques de pino-encino en altitudes de 800 a 2,300 metros.

Los estados productores de cempasúchil son Puebla, Hidalgo, Guerrero, San Luis Potosí, Guerrero, el Estado de México, Coahuila, la Ciudad de México, Morelos y Oaxaca, principalmente.

En México, hay una producción anual de flor de cempasúchil que supera las 20,000 toneladas con un valor de producción de más de 100 millones de pesos, siendo la región de Atlixco, Puebla, la principal productora de cempasúchil con 70% de la producción nacional y en la Ciudad de México, la alcaldía de Xochimilco y Tláhuac.

Su cultivo puede comenzar a partir de mayo, aunque en los invernaderos es posible cultivarla durante todo el año.

En el Estado de México y la Ciudad de México, la flor de cempasúchil comienza a cultivarse a partir de julio y se cosecha en octubre. A partir de la fecha de su cosecha, el tiempo para vender la producción es de 15 a 20 días. Como prácticamente todas las flores, necesita recibir luz solar y un riego regular, aunque también resiste periodos de sequía y posee un largo periodo de floración que se extiende durante todo el verano y el otoño y se reproduce fácilmente por semillas.

El precio de la flor en parcela es de aproximadamente 5,000 pesos por tonelada, dependiendo de la calidad y fechas de venta. En el Estado de México, se tienen establecidas cerca de 140 hectáreas y en la Ciudad de México otras 90 hectáreas para el cultivo de cempasúchil que, junto a otras flores como la nube, el terciopelo, la gladiola, crisantemo y clavel, entre otras, se ofrecen en flor de corte y en macetas para las celebraciones tradicionales que forman parte de la cultura popular mexicana, haciendo de esta festividad una temporada provechosa para los productores, de los cuales tan sólo alrededor de 600 productores de flor en la Ciudad de México esperan vender más de 1 millón de macetas con las variedades cempasúchil bombón y el cempasúchil cremolito.

No obstante, la flor de cempasúchil tiene un gran mercado no atendido en la época de día de muertos, además de diversas oportunidades para aprovechar su uso en la elaboración de alimentos y sus propiedades de pigmentación natural para el uso de alimentos y bebidas, por lo que, en la siguiente parte de esta colaboración, comentaré algunas de las oportunidades que existen para financiar este cultivo con el objetivo de lograr su sustentabilidad.

*Juan Manuel Jiménez Romo es especialista de FIRA en la residencia Estado de México. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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