Por qué los mexicanos tienen un problema con el uso del cubreboca; se han dado cuenta que algunos compatriotas les incomoda utilizarlo correctamente, es simplemente una cuestión de orden, no estamos acostumbrados a seguir las reglas, más cuando estas atentan contra nuestro confort físico o mental.

Historias como Lord y Lady pizza protagonizadas por personas estresadas e ignorantes que no quieren usar cubreboca inundan la redes sociales, basta observar en los supermercados y en las plazas comerciales como algunos sujetos dignos de estudios psicológicos hacen lo posible por quitarse el cubrebocas.

Algunos lo usan por debajo de la nariz; otros, los más descarados, como de sostén de papada. Es un verdadero calvario para algunos cuidar su salud, su pequeño y casi nuevo cerebro no les da para entender que es una medida que le protege a el y su familia.

Más allá del mal ejemplo de nuestras autoridades o, de una decisión informada basada en la lectura sistemática de los miles de estudios que existen al respecto, algunos compatriotas no han aprendido a usarlo y, lo que les falta amigos, el fin de la pandemia se percibe lejos.

A pesar de la cifras del manejo de la pandemia y de los selenoticos intentos del Dr. López Gatell por encontrar meseta de la curva, México además de ser una sociedad enferma por la pandemia, es una sociedad putrefacta, somos renuentes a acatar los principios de orden y las reglas, siempre creemos que la autoridad impone reglas absurdas e inútiles y que está nuestro arbitrio acatarlas.

Esta hipótesis que parece un detalle menor, es la grieta por donde penetra el alimento de la hidra corruptora que invade todos los rincones de nuestro pais, México es un país sin respeto a la ley.

Por cierto, señor Secretario de Comunicaciones, Ing. Jorge Arganis Diaz Leal en los aviones deberían dejar de proporcionar servicio de comida en los vuelos de corta duración, ya que de manera natural los comensales se quitan el cubreboca, tantas medidas en el aeropuerto y el avión pierden sentido y para lo que dan las aerolíneas, no tiene sentido.

Más allá de la verborrea noticiosa que ha inundado al mundo pandémico, el cubreboca es la única herramienta es una protección altamente confiable, complementada con otras acciones sanitarias también muy básicas.  En tanto no haya cura, cubreboca y lavado de manos son prioritarios. Hasta la próxima querido y precavido lector.

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

Lee más de este autor