Lo mejor

1. La gran belleza - La grande bellezza de Paolo Sorrentino

El cumpleaños número sesenta y cinco de Jep Gambardella, periodista y escritor frustrado, lo lleva a realizar un corte de caja sobre la vida: la suya y la nocturna romana. El centro de la película está en la contemplación de la belleza, visual y sonora, que se encuentra en lo cotidiano y lo extraordinario. Elegante, divertida y profundamente absorbente, es una celebración casi romántica a la alegría de la vida, el paso del tiempo y los rituales absurdos que abrazamos los seres humanos.

2. Nebraska de Alexander Payne

Woody Grant (Bruce Dern), un anciano decide acaso como última voluntad, recorrer medio país para cobrar un premio que lo convertirá en millonario. Se trata de la conocida estratagema de Reader's Digest para vender suscripciones, y lo que Grant necesita para encontrarle sentido a su vida, darle la vuelta cerca del final y convertirla en una historia de éxito. Payne aprovecha para sumergirse en un terreno familiar, un road movie agridulce, melancólico y conmovedor sobre la vejez, la memoria y la familia.

3. Heli de Amat Escalante

Hay mucho más en el cine de Escalante que una denuncia a la violencia en el México contemporáneo. Entre la cinematografía de Hagerman y la intensidad que Escalante consigue de su elenco de no-actores se genera un aura de autenticidad y desesperación poco comunes en nuestra cinematografía. Alegoría de una sociedad que sólo quiere que la dejen en paz, mientras su seguridad está sostenida por una frágil membrana sobre el abismo.

4. The act of killing de Joshua Oppenheimer

Oppenheimer se acerca a los autonombrados gangsters que gobiernan Indonesia, asesinos convertidos en héroes nacionales y los invita a hacer una película sobre sus "hazañas". Si nuestra primera reacción es la incredulidad, la cinta se encarga de irla borrando junto a nuestras certezas. Documental tan imprescindible como inolvidable, de esos que nos cambian la vida. No sólo porque no seremos capaces de ver cine de igual manera, sino porque tampoco seremos capaces de ver y pensar igual en la raza humana.

5. De tal padre, tal hijo / Soshite chichi ni naru de Hirokazu Koreeda

Inspirada en una crisis real donde un hospital cambió por error los bebés de docenas de familias, Koreeda aprovecha para explorar un drama realista que contrasta dos modelos culturales más allá de la clase social y económica. Resulta imposible permanecer impertérrito ante un despliegue emocional que Koreeda maneja con excepcional delicadeza.

6. Grand Hotel Budapest de Wes Anderson

Todas las cualidades que han hecho de la filmografía de Anderson una de las más originales y entrañables de las últimas décadas, se suman en esta historia de enredos, viajes, persecuciones, y humor encantador y genial, en la peculiar y efímera geopolítica de la Europa del este a principios del siglo veinte.

7. Todo está perdido / All is lost de J.S. Chandor

Una historia pura de supervivencia y enfrentamiento a la adversidad, narrada en forma sobria y antenta al detalle. Un hombre (Robert Redford, la mejor actuación de su carrera) y el mar, ejemplificando aquella máxima de construir más con menos. Chandor muestra, apenas en su segunda película, una contención inusitada, dejando que sea su personaje y la situación los que dicten la narrativa.

8. Interstellar de Christopher Nolan

Esta historia de ciencia ficción dura sobre el fin de la raza humana, viajes interestelares, agujeros negros y paradojas temporales, nunca pierde de vista el núcleo humano y emocional que mueve a sus personajes. Pocos cineastas son capaces de abordar premisas más ambiciosas que Nolan, pero detrás de su universo hay un trasfondo científico más sólido de lo habitual en Hollywood.

9. Balada de un hombre solo / Inside Llewyn Davis (Joel & Ethan Coen)

El mayor acierto de los Coen al contar la historia del cantante folk perdedor Davis, es haber elegido el momento justo antes de que el folk irrumpiera, vía Bob Dylan, en el mainstream estadounidense. Es un retrato de las dificultades de un artista comprometido con su visión del mundo, una mirada melancólica y divertida (en su estilo particular de humor perverso) a aquellos que se adelantaron a la historia y se quedaron en la orilla de trascender.

10. El conjuro / The conjuring de James Wan

Después de un década de hacer cine desmesurado y gore, Wan apuesta por una cinta de terror en estilo clásico, valiéndose de los clichés esperables del género para construir su propio tejido inquietante y sorpresivo. El resultado es una de las historias de casas embrujadas más escalofriantes desde El resplandor.

11. Edge of Tomorrow (Doug Liman)

En un verano inusualmente lleno de cintas inteligentes, destacó este nieto de Starship Troopers y Groundhog Day. Liman narra una historia coherente y seductora a partir de una premisa de ciencia-ficción bastante compleja, un ejército invasor prácticamente imbatible, pues controla el tiempo y es capaz de regresarlo y aprender de sus errores.

Destacadas

Upstream Color (Carruth), American Hustle (O’Russell), The Square (Noujaim), La vie d’Adele (Kechiche), Dallas Buyers Club (Vallée), Lego The Movie (Lord & Miller), The Housemaid (Ib), Hannah Arendt (Von Trotta), The secret life of Walter Mitty (Stiller), X-Men Days of future past (Singer), Fish Tank (Alison), Veronica Mars (Thomas), Europa Report (Cordero), Poupoupoudu (Hustache-Mathieu), Paradise Lost 1-2-3 (Berlinger), En la maison (Ozon), Her (Jontze), Dawn at the planet of the apes (Reeves), Guardians of the Galaxy (Gunn), Lucy (Besson), Guten Tag Ramon (Ramírez Suárez), Don Jon (Gordon-Levitt), This is 40 (Apatow), Blue Jasmine (Allen), Barbara (Petzold), La comedie de l’innocence (Ruiz), Compliance (Zobel), Conviction (Godwyn), Blanca Nieves (Berger), Perks of being a wallflower (Chbowski), Captain Phillips (Greengrass), L’homme qui voulait vivre sa vie (Lartigau)

Decepciones

Wolf of Wall Street (Scorsese)

Scorsese repite en tono fársico películas y aciertos previos. El mayor riesgo de la película es que al nunca crear complicidad, no hay tensión ni en el éxito o fracaso de sus personajes, un poquito de morbo, y otro de contradictorio tufo a moralina, quizá.

Noah (Aronowski)

Si de diluvios se trata, el que le llovió a Aronowski por su versión del antiguo testamento: el patriarca Noe como un necio héroe de acción y una puesta en escena que intenta al mismo tiempo ser realista y alegórica.

Passion (De Palma)

Innecesario remake de Crime d’amour de Corneau, un thriller corporativo francés bastante flojo, que después de pasar por el estilo derivativo en decadencia del De Palma reciente, cambia cualquier tipo de frescura por golpes de efecto trillados.

Devil’s Knot (Egoyan)

Egoyan intenta recrear el famoso caso de los chicos de Memphis que ya mereció cuatro películas previas. Su recreación es tibia, desperdicia un elenco que daba para más y nunca consigue aproximar la fuerza dramática de los documentales de Berlinger y Amy Berg.

Only God Forgives (Winding Refn)

Del director que sorprendió a todos con Drive en 2011, llega esta historia lacónica y vacía de torturas, matanza y violencia estilizada en Tailandia.

Kick Ass 2 (Wadlow)

El director merece un reconocimiento por haber sido capaz de exprimir cualquier humor, frescura e inteligencia a la primera entrega, para refreírlo todo en una serie de viñetas, violentas y absurdas donde lo que más abunda es el mal gusto.

Twitter: @rgaciamainou