Tengo más trabajo que el psiquiatra de Nicolás Maduro y aun así pasé gran parte de la mañana viendo a través de la televisión la llegada a la hermoseada ciudad de Toluca del presidente de Estados Unidos, el señor Barack Obama.

Desde muy temprano, me planté frente al aparato de televisión donde los narradores de los dos canales transmisores hacían tiempo y comentarios: que si sería la séptima Cumbre que se celebra entre los mandatarios de los tres países que firmaron el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que entró en vigor hace 20 años. Que sería la primera en la que participaría el presidente Enrique Peña Nieto. Que el primer ministro canadiense Stephen Harper se adelantó, llegó el día anterior y sostuvo una reunión bilateral con nuestro primer mandatario y, al parecer, está dispuesto a contemplar la posibilidad de volver a dejar a los mexicanos visitar su país sin visa, siempre y cuando los paisanos no abusen de la confianza y se queden en el país de la hoja de maple a trabajar como payasitos nalgones en los cruceros, malabaristas y expertos jugadores de diábolos y yoyos. No se vale dijo Harper pretender enseñarles a echarse maromas a los del Cirque du soleil .

Esto último no se los oí decir a los comentaristas de la tele, me quedé dormido cuando comentaban de la reunión bilateral, pero en mi ensoñación supuse que si los mandatarios se dijeran la neta y hablaran en lenguaje coloquial, algo por el estilo le diría el canadiense a Peña Nieto. Lo digo porque, según supe por un amigo que trabajó en la Embajada de México en Canadá, por ahí del año 2002 o 2003, cuando los mexicanos podían visitar Canadá sin visa, una familia de defeños puso en una esquina de Toronto un negocio de elaboración y venta de quesadillas al aire libre. Las autoridades se lo prohibieron. Lo quitaron y tres semanas después reaparecieron en Quebec. Se los volvieron a prohibir, esta vez hasta les confiscaron los utensilios. La familia quesadillera reapareció en Winnipeg con anafre nuevo. (Aquí abro un paréntesis porque se me ocurre que el anafre nuevo era un pariente que llegó a trabajar de brasero. Estará usted de acuerdo con que el chiste es malo, pero mamón, y que los que van a trabajar son braceros, con C y no con S. Pero esta familia quesadillera, con tal de trabajar no sólo violó las leyes canadienses sino también las reglas ortográficas).

Las dos bestias

Comencé a espabilarme cuando en la pantalla vi el aterrizaje del fabuloso avión presidencial gringo muy pronto la presidencia mexicana dispondrá de uno, si no mejor, sí más caro pa’que nadie nos apantalle. Barack bajó del Air Force One. Lo recibió nuestro canciller José Antonio Meade.

El presidente estadounidense salió de cuadro. Reapareció en una de las bestias. La bestia es el nombre con el que se le conoce a la limousine que transporta a Barack Obama. Mitad auto de lujo, mitad acorazado acondicionado para proteger al presidente de cualquier tipo de ataque. Pero esta vez la novedad es que los vehículos son dos. Uno sirve de señuelo y en el otro viaja el mandatario. (Aquí surge un dilema: quién copia a quién, los creativos de Hollywood a los servicios de inteligencia estadounidenses o éstos a aquéllos).

Un impresionante convoy salió del Aeropuerto de Toluca, camionetas del servicio secreto gringo –which moved around, like Peter in his house , vehículos del Ejército mexicano, helicópteros, patrullas y motocicletas de la Policía federal escoltaron a Obama hasta el Palacio de Gobierno, donde fue recibido por Peña Nieto para consumar la reunión bilateral. ¿De qué hablarían? Probablemente de la reforma energética, pero no hubiera estado mal hablar, y con franqueza, de las amenazas que enfrentan los migrantes indocumentados mexicanos y el mal trato al que son sujetos. Obama ha sido el Ejecutivo estadounidense que más mexicanos ha deportado en la historia. Aquí cabría recordar que no en balde la revista The Economist nominó a Obama como: El deportador en jefe .

Luego, los tres mandatarios tuvieron una comida de trabajo y enseguida un encuentro con personalidades del sector privado, académico y social, en el que los tres líderes pronunciaron breves discursos. Harper concluyó el suyo expresando que hay que buscar nuevas maneras de seguir cooperando y trabajando de manera conjunta . Peña manifestó: trabajemos para hacer de Norteamérica una región más competitiva y más próspera en beneficio de sus habitantes . Obama comentó: Estamos todos aquí en viaje de negocios, por eso no podemos quedarnos tanto como quisiéramos. Por ejemplo, no he tenido oportunidad de probar el chorizo legendario de Toluca . (Interprete usted la frase).

Mal tiempo

Ayer hablé con un amigo que vive en un condado de Georgia en Estados Unidos. Me informó que no ha parado de nevar. La nieve llega a la cintura de las personas. La temperatura bajó a -20º centígrados. Las ráfagas de viento alcanzan hasta 120 kilómetros por hora. Me contó que su mujer no ha hecho otra cosa que mirar por la ventana de la cocina todo el día. Mi amigo me dijo, también, que si el tiempo se pone peor no le va a quedar más remedio que dejarla entrar.