La sociedad actual exige un entorno sustentable. Esta encomienda se ha implementado en diversas políticas públicas enfocadas a la reducción de emisiones contaminantes. Ante este escenario, las diversas industrias de nuestro país deberían evaluar su participación en las inversiones para la producción de energía en asociación con el sector azucarero.

La finalidad es contribuir en la disminución de sus costos de electricidad y coadyuvar al logro de las metas nacionales para la generación de energía renovable.

La agroenergía se entiende como la utilización de biomasa originada por un proceso biológico, aprovechando la energía liberada durante el proceso de combustión. En esta nota nos referiremos, específicamente, a la producción de electricidad a partir de bagazo de caña; biomasa residual, subproducto del proceso de producción de azúcar, constituido por fibras cuya composición química es celulosa, hemicelulosa y lignina, principalmente. En la industria azucarera el bagazo se ha utilizado históricamente como combustible. Aunque su valor calórico es relativamente bajo comparado con otros combustibles fósiles tradicionales, es indudable su valioso potencial energético.

En nuestro país, con la reforma energética se da la apertura a la participación de la Iniciativa Privada en la producción de energía eléctrica en diversas modalidades, lo cual es una oportunidad para el sector azucarero, que dispone de materias primas y parte de la infraestructura para la producción de energía. En cuanto a la electricidad en el sector, en el 2014, los 52 ingenios que trabajaron requirieron para su operación 1,038 miles de megavatios (MW) en forma conjunta, de los cuales sólo demandaron de la Comisión Federal de Electricidad 6 por ciento. Actualmente, son pocos los ingenios que no demandan energía eléctrica externa y aún menos los que tienen excedentes.

De acuerdo con el inventario nacional de energías renovables de la Secretaría de Energía, el potencial energético nacional para la generación de electricidad a partir del bagazo es de 34,666 miles de MW. En el 2014, de acuerdo con lo publicado por el Comité Nacional para el Desarrollo Sustentable de la Caña de Azúcar, de 54.3 millones de ton de caña molida, se tuvo una producción de 15.4 millones de toneladas de bagazo y 28.2 millones de toneladas de vapor. Existe tecnología a base de calderas de alta eficiencia y turbinas de alta presión, que a partir de este mismo vapor, se pueden generar 3,764 miles de MW, de los cuales los ingenios consumirían 1,038 miles de MW y se contaría con excedentes para venta de 2,726 miles MW.

En la siguiente parte de la nota, procuraremos algunos elementos de interés que se tienen que considerar por sus beneficios en las inversiones en este rubro.

*Genaro Chávez Rubio y José Salazar Cayetano López son director regional de FIRA en el Sur y promotor de la Agencia Veracruz de FIRA, respectivamente. Las opiniones son de los autores y no necesariamente coinciden con el punto de vista oficial de FIRA.

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