La empresa Telecomunicaciones de México (Telecomm) se empodera: podrá solicitar información a los gobiernos federal y estatales para realizar un inventario nacional de telecomunicaciones, principalmente de fibra óptica, para operar una Red Troncal de esta tecnología. 

Saber con cuánta y qué tipo de infraestructura de telecomunicaciones se cuenta es clave para diseñar políticas públicas, planes de negocio, de expansión de la red y objetivos de conectividad para cerrar la brecha digital. Sin embargo, Telecomm debería coordinarse con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) que ya emitió los lineamientos para crear el Sistema Nacional de Información de Infraestructura.

El 1 de septiembre se publicó en el Diario Oficial de la Federación las modificaciones al Estatuto Orgánico de Telecomunicaciones de México, empresa paraestatal dirigida por María del Rocío Mejía. 

Además del inventario, Telecomm podrá adquirir, transportar e instalar los equipos para administrar y operar cualquier red de fibra óptica de cualquier dependencia de la Administración Pública Federal, empresa estatal, entidades federativas y gobiernos municipales.

Todas estas instituciones han hecho esfuerzos, realizado inversiones y cuentan con redes de telecomunicaciones para cumplir con sus objetivos, pero todavía no existe un inventario de esta infraestructura pública que permita coordinar acciones y conectar de mejor manera al país. 

Tampoco es tarea fácil pretender integrar y operar en una sola todas las redes e infraestructuras porque están administradas bajo distintas tecnologías y grados de obsolescencia, requieren mantenimiento y modernización, pero sobre todo una idea clara de qué hacer con ellas. 

En 2010, el consorcio Grupo de Telecomunicaciones de Alta Calidad (GTAC), integrado por Telefónica, Televisa y Megacable, se adjudicó dos hilos de fibra oscura de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por 883 millones de pesos.

La reforma constitucional en materia de telecomunicaciones de 2013 ordenó que la CFE le cediera totalmente a Telecomm su concesión para instalar, operar y explotar una red de telecomunicaciones y le transfirió todos los recursos y equipos para la operación, excepto la fibra óptica, derechos de vía, torres, postería, edificios e instalaciones que siguen siendo de la CFE. 

El 18 de enero de 2016, Telecomm recibió del IFT el título de concesión para operar la Red Troncal de fibra óptica oscura que la CFE instaló durante años a la par de su tendido eléctrico. La Red Troncal sólo transporta datos y no conecta la última milla con hogares o instalaciones. Además, el equipamiento para iluminar la fibra es costoso y se requiere de un plazo largo para recuperar la inversión y para que el modelo de negocio sea atractivo. El objetivo es que Telecomm se convierta en un carrier de carriers. 

Según el Programa Institucional 2020-2024 de Telecomm, busca implementar una red robusta de telecomunicaciones para promover el acceso a servicios de banda ancha. Explica que “el valor de la Red Troncal radica en que operadores regionales podrán tener acceso a una red de fibra óptica para transportar datos sin tener que invertir en la infraestructura pasiva, con la garantía de que ésta solo será mayorista y nunca les competirá, dándoles certeza para que puedan invertir en el desarrollo de sus redes locales y regionales, ofreciéndole a la población opciones de conectividad competitivas y de características similares a las que se ofrecen en las grandes urbes”.

En junio de 2018 (todavía con Peña Nieto), Telecomm publicó la convocatoria para licitar 25 mil kilómetros de la Red Troncal bajo el esquema de asociación público-privada. Uno de los objetivos era incrementar la cobertura de fibra óptica para conectar a 80% de la población. 

Con el gobierno de López Obrador el plan se modificó y se ofrecieron 50 mil kilómetros. Las fechas para presentar proyectos por parte de las empresas interesadas se aplazaron en cuatro ocasiones. Finalmente, en agosto de 2019 la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y Telecomm cancelaron el concurso de la Red Troncal. 

Un mes antes, el gobierno de AMLO creó la empresa CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos para llevar conectividad a las comunidades más apartadas del país. El Plan de Negocios 2021-2025 de la CFE revela que destinará 15 mil 100 millones de pesos a partir de 2021 y hasta 2024 para CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos. 

Asimismo, iniciará el proyecto Iluminación de Fibra Óptica Oscura en sus fases 0 y 1 (de 5 en total) sobre dos pares de fibra óptica de la red de alta tensión de la CFE, con un costo de 1,788 mdp. La topología estará conformada por 77 rutas y una longitud de 8 mil 996 kilómetros de fibra óptica oscura en las regiones Centro, Occidente, Golfo de México, Bajío, Sur y Sureste.

México tiene 22.9% de accesos a Internet fijo residencial mediante fibra óptica y en negocios la penetración llega a 34.7% (Anuario Estadístico 2020 del IFT). La cifra es una de las más altas en América Latina pero limitada para el crecimiento de aplicaciones, contenidos y para soportar una economía basada en datos. 

Se calcula que en el país existen aproximadamente 500 mil kilómetros de fibra óptica instalada. La red de 50 mil km de la CFE es una más pero no es la más extensa. Telmex tiene la de mayor cobertura con 300 mil kilómetros. Bestel de Televisa posee la segunda red más amplia de 70 mil km. Megacable reporta más de 57 mil kilómetros y TotalPlay otros 50 mil km. 

El inventario que buscará levantar Telecomm se empata, y posiblemente duplica, el Sistema Nacional de Información de Infraestructura (SNII) que debe realizar y mantener actualizado por ley el IFT como parte del Registro Público de Telecomunicaciones. 

El regulador realizó una consulta pública y emitió el 28 de octubre de 2019 los “Lineamientos para la entrega, inscripción y consulta de información para la conformación del Sistema Nacional de Información de Infraestructura.” Entre los sujetos obligados se encuentran concesionarios, instituciones públicas, universidades y centros de investigación públicos que deberán entregar al IFT la información a través del SNII. Las instituciones públicas son precisamente dependencias y entidades de la administración pública de los distintos órdenes de gobierno, órganos autónomos y las empresas productivas del Estado que, ahora, también deberán entregar información a Telecomm. ¿Qué necesidad de duplicar? ¿Telecomm invade las atribuciones regulatorias del IFT?

Jorge Bravo

Presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi)

En comunicación

Analista de medios y telecomunicaciones y académico de la UNAM. Estudia los medios de comunicación, las nuevas tecnologías, las telecomunicaciones, la comunicación política y el periodismo. Es autor del libro El presidencialismo mediático. Medios y poder durante el gobierno de Vicente Fox.

Lee más de este autor