Es un jugador diferente de los otros 10. Se viste distinto y se entrena de otro modo. Se le aplican otras reglas. Casi siempre es el más alto y puede ser el más veterano. Probablemente es el más visible. Es el candidato más viable para ser héroe o villano.

No es el soccer el único deporte que los tiene. También los especializa el hockey sobre hielo, el hockey sobre pasto, el polo acuático, el lacrosse, el balonmano y el futbol de playa. También los aman y los sufren.

En el soccer fueron los primeros en usar cachucha, gorra, guantes, shorts acolchonados, sweaters, coderas. Y fue el primero a quien le prohibieron usar anillo de compromiso (después de atorarse con la red).

La mayoría de los historiadores dicen que el soviético Lev Yashin ha sido considerado el mejor portero de la historia. Le apodaban la Araña Negra, por el color de su atuendo y porque parecía que tenía ocho brazos. Los arácnidos son hexápodos, los pulpos son los que tienen ocho extremidades. Lev Yashin fue previamente portero de hockey sobre hielo. Él sufrió el único gol olímpico anotado en una Copa Mundial obra del colombiano Marcos Coll el 3 de junio de 1962, en Arica en el Mundial de Chile, en el juego entre Colombia y la CCCP.

Por cierto, CCCP significaba Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, y no Cucurrucucú Paloma.

Al portero italiano Gianluigi Buffon los suecos le frustraron su sueño de cinco copas, Italia no pudo llegar a Rusia 2018. Pero Gianluigi difundió un poema hace algunos meses, dedicado al marco que defendió por tanto tiempo. Algo que Píndaro, el autor de las Odas Olímpicas, envidiaría.

Gordon Banks guardando marcadores era mejor que cualquier otro Banco de Inglaterra. Gilmar inundaba a cualquier delantero, Jorge Campos los deslumbraba con sus uniformes, Antonio Carbajal duró todo el tiempo del mundo, a Higuita el colombiano deberían haberlo nombrado hijo predilecto de Durango por sus paradas de escorpión (alacrán), Amadeo Carrizo fue ídolo de los argentinos, pero más de las argentinas. El divino calvo Zamora deslumbraba con su cráneo a los delanteros. Y Ochoa se sacó un 100 en el examen de alemán avanzado de hace unos días, luego lo reprobaron en un parcial de sueco.

Peter Shilton, portero inglés, sufrió “la mano de Dios” y “el gol del siglo”.

David de Gea, portero de España, recibió tres goles de Cristiano Ronaldo —mala suerte— y no perdió el juego —buena suerte—. Caballero, portero de Argentina, recibió tres goles de Croacia y la mala suerte fue para Messi.

Los guardatriunfos o al menos guardaempates ahora también son víctimas o beneficiarios del VAR (video arbitraje) que sigue la tradición de ajustarse al criterio arbitral. Pocas veces el portero comete una infracción y recibe la consecuencia. Pudiera ser que estando en Rusia todavía veamos a un Raskolnikof, el personaje de Dostoievsky, ilustrando Crimen y Castigo —¡Penalti!