La Ley de la Economía Social y Solidaria ¡se olvidó de los grupos más vulnerables!

¡Los discapacitados y las mujeres son los olvidados!

Los legisladores, simple y sencillamente, no pensaron en que estos grupos no podrán ser más objeto de asistencia y apoyo para sus proyectos productivos porque no podrán coordinarse, organizarse y constituirse como organismos del sector social, tal y como lo exige la nueva ley.

El resto de los beneficiarios no tendrá mayor problema; pero los grupos más vulnerables se quedarán fuera.

La verdad, no es un problema menor si se considera que, del total de apoyos otorgados por Fonaes, 55% se entregó a empresas encabezadas por mujeres y a cerca de 2,000 donde participan personas con algún tipo de discapacidad. Estos grupos generan más de 6,000 empleos.

Legislación de escritorio

¡De un plumazo! Literal, de un plumazo, los legisladores aprobaron sin más la Ley de la Economía Social y Solidaria que, supuestamente, pretende facilitar la organización y expansión de la actividad económica del sector social de la economía.

Sin embargo, esa ley será un obstáculo para alcanzar su propio objetivo, al menos parcialmente, porque deja afuera a los grupos sociales más vulnerables: las mujeres y personas con discapacidades.

La Ley de la Economía Social y Solidaria, que entrará en vigor en cuanto se promulgue el reglamento respectivo, impedirá que mujeres y discapacitados reciban asistencia para llevar adelante sus proyectos productivos. Y es que la nueva legislación ordena la creación del Instituto Nacional de Economía Social. Éste obligará a todo aquel que requiera apoyo a que se coordine con varios interesados y se constituyan como organismo del sector.

En consecuencia, será muy difícil para las personas que tienen alguna discapacidad -y, por consecuencia, impedimentos físicos para desplazarse- y para las mujeres -que trabajan en sus casas porque son jefas de familia y no pueden dejar a sus hijos y familiares- que se organicen y coordinen para constituirse bajo las figuras legales que exige la nueva ley, para ser objeto de los apoyos y estímulos que prevé la propia ley.

El dedo en la llaga lo pone Magdalena Luna Ramírez, directora general de Impulso Productivo de la Mujer y Grupos Vulnerables de Fonaes.

Luego de escuchar la denuncia de la funcionaria, la reflexión lleva a concluir que cualquier buen propósito puede ser dañino si no se planea integralmente.

Y, en este caso, les faltó pensar en los más débiles.

Empresas sociales, ?la tercera vía

Por otra parte, vale la pena observar el avance que se ha registrado en materia de asistencia a los proyectos de emprendedores sociales.

Hasta la fecha, el Fonaes, que coordina Ángel Sierra, ha entregado apoyos a más de 36,000 empresas sociales.

Sierra rechaza que la estrategia del Fonaes sea asistencialista; más bien -explica-, se trata de la tercera vía. La del apoyo y fomento al emprendedurismo social.

Ayer la presidenta del consejo ciudadano consultivo del DIF, Margarita Zavala, inauguró la XVI edición de la Expo Fonaes, en la que participan 1,900 empresarios sociales que ofrecen más de 15 productos a precios bajos.

En las distintas ediciones de esta feria han participado cerca de 12,000 empresas sociales y han asistido más de 840,000 personas para comprar los productos que ahí se exponen. Allí, el secretario de Economía, Bruno Ferrari, dijo que se han destinado recursos por más de 8,200 millones de pesos para financiar el inicio o crecimiento de estos negocios. Con tal cantidad de dinero se ha apoyado a 50% más micros y pequeños negocios, en comparación con la administración foxista.

Banca social cubre 90% municipios marginados

Fonaes ha impulsado la banca social con lo que cambió radicalmente el modelo para otorgar sus apoyos económicos y ahora lo hace con mucho mayor transparencia y más eficientemente.

En virtud de esta banca social, cuya red cubre más de 90% de los municipios con mayor marginación del país, el sexenio cerrará con el doble de inversión y más de 36,000 proyectos productivos apoyados.

CUENTOS VERAS

Es verdad que se ha avanzado mucho, pero también es cierto que falta mucho por avanzar en materia de empresas sociales. Las cifras son elocuentes. A la fecha existen 5 millones de negocios en la formalidad y 14 millones de negocios en la informalidad. En el país hay 300,000 medianas y grandes empresas que son las que mueven el PIB. El sector social no pinta, pero al apoyarlas sin lugar a dudas se atiende en parte el problema del empleo y, eventualmente, se inician pequeñas cadenas productivas. Sobre todo, se atiende una sensible demanda social.

Twitter: @marco_mares

marcomares@eleconomista.com.mx