Si la decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador de cancelar el NAIM fue un punto de quiebre a la confianza, la aprobación a los cambios a la Ley de Adquisiciones del Sector Público para importar medicinas, es otra pésima decisión que a futuro generará desabasto en detrimento de millones de mexicanos.

De nada sirvieron las gestiones por la industria encajada en Canifarma de Patricia Faci, AMIIF de Ana Longoria, Anafam de Cecilia Bravo y AMELAF de Juan Villafranca. No fueron escuchados pese a lo delicado de la improvisada decisión. Aún queda el espacio del Senado.

Importar 60,000 mdp en medicamentos supera el monto de la última licitación. Obvio habrá repercusiones para el rubro, fruto de décadas de consolidación con la política de sustitución de importaciones.

Los laboratorios orientados al sector público tendrán que reinventarse y los que tienen una mezcla con el sector privado deberán exportar más. Vendrá un fuerte recorte a una nómina que implica 600,000 empleos directos.

Además depender de importaciones va contracorriente de la tendencia global. Los gobiernos buscan fortalecer su industria. Rafael Gual, director de Canifarma, así lo enfatizó en una entrevista en TV.

Y es que en el mercado mundial no siempre hay existencias de los medicamentos más sofisticados para cáncer, diabetes, hipertensión. Cuando sea el caso, el paciente del sector público morirá. La OMS sólo tiene en su catálogo siete oncológicos para países pobres, los otros 28 son por pedido.

El reto logístico que viene es enorme. Imagine la cantidad de barcos que implicará traer 1,600 millones de cajas que son las que demanda el gobierno. El manejo es complicadísimo, ya que muchas medicinas son refrigeradas y se requieren almacenes especiales.

Ya se habla de una distribuidora estatal para sustituir a compañías que tienen una alta especialización. De hecho su quehacer se trastocó y por ello hay desabasto. La curva de aprendizaje puede tardar años y la opacidad favorecerá la corrupción. Cofepris de José Alonso Novelo tampoco tiene la capacidad para supervisar esas importaciones en cuanto a su calidad.

Así que se ahondará la dependencia farmacéutica de México, y se puede imaginar que la industria tardará años para volver a invertir.

Se deterioran finanzas y más del FEIP

Conforme al script, las finanzas públicas a junio muestran el impacto de la crisis. Ayer 30 de julio, SHCP de Arturo Herrera reportó una caída real del 3.7% de los ingresos. Pese al férreo control del gasto la estimación de los requerimientos financieros (SHRFSP) se elevó al 55.4% del PIB y en el balance cada vez muerden más los desequilibrios en Pemex y CFE. El gobierno volverá a echar mano del FEIP que tiende a agotarse. La deuda interna también creció 34% y la externa 22.6 por ciento. En cuanto a los ingresos pese a la fiscalización del SAT de Raquel Buenrostro el ISR sólo avanzó 1.3% y el IVA ya es negativo 0.6 por ciento.

Hasta una década recuperación económica

Ayer el Inegi de Julio Santaella confirmó el agujero en el que está México. El PIB cayó en el segundo trimestre 18.9%, cifra inédita. La industria no levanta y los servicios están impactados. Además la debilidad se preservará y la recuperación podría tardar hasta una década. Para el trimestre en curso los números negativos continuarán. Carlos Alberto González Tabares de Banco Monex estimó un decrecimiento de entre 8% y 9%, y para 2021 quizá sólo se crecería 1.8% y eso que se partirá de una base pírrica.

Pruebas de Covid-19 en el fut y FMF omisa

Se reprogramó Pumas vs Atlas porque las pruebas de Covid-19 del equipo tapatío no estuvieron a tiempo. Quizá vengan más casos. Resulta que cada club debe ejecutar esos estudios. La FMF de Yon de Luisa tendría que asumir el control, incluso por seguridad. Además ya en bloque recibirían un mejor tratamiento en cualquier laboratorio y habría continuidad. Pésimo.

Alberto Aguilar

Periodista y Economista

Nombres, Nombres y... Nombres

Periodista y economista. 40 años de carrera. Fundador de Don Dinero.