El fantasma de la intervención del gobierno en la vida cotidiana está siempre al acecho. Más normas, más burócratas, más trámites, más tiempo y dinero perdidos por el hombre común.

A continuación, van un par de ejemplos actuales. Primero: el taxista en esta ciudad tiene que prender la luz interior del auto desde que anochece hasta que amanece. Pena: x salarios mínimos de multa, previas indagación de línea de captura y visita al banco para pagar la multa, a menos que se dé mordida, lo usual.

Segundo: prohíbanse anuncios de servicios sexuales en la prensa. ¡Bien hecho! Pero lo que hay que lamentar es que los publiquen periódicos que se dicen de primera categoría, los que hojeamos los pocos que hojeamos periódicos. Lo siguiente será esto que se anticipa en la culta y progresista Cataluña, que primero proscribe los toros y en seguida se propone ...multar a prostitutas y clientes. Pagar por sexo en la calle será infracción administrativa (El País).

Otro fantasma, el populismo. Dos casos a continuación. Primero: la eficientísima Asamblea Legislativa del Distrito Federal determina que es competencia desleal el establecimiento de súpers, minisúpers y tiendas de conveniencia en determinadas zonas, en las cuales sólo podrán ubicarse tiendas de abarrotes y misceláneas. Precísense las tales demarcaciones y qué es lo que diferencia a unos comercios de otros. Quizá por culpa de un súper cercano a mi casa cierran, en 40 años, una papelería, una farmacia y una panadería. Como hongos surgieron otros negocios que sobreviven y el tal súper da empleo a 200 gentes, además de vienevienes y de los numerosos informales que se establecen en las banquetas aledañas. O sea, un changarro de los discriminados es una bendición para el barrio.

Segundo: la insigne Universidad Autónoma de la Ciudad de México, creada por don Andrés Manuel con el noble propósito de mantener en holganza, luego en desesperanza, a miles de jóvenes. Esta sí que es autónoma. El Consejo Universitario exige la renuncia de la Rectora que tuvo el valor de decir, a los cuatro vientos, que la académica institución no sirve ni para tapón de caño. Recuérdense nuestros deplorables resultados en la prueba PISA.

Termino con una frase de Luis F. Aguilar, en un artículo reciente publicado en el diario Reforma: La Pascua y la primavera coinciden en recordarnos que es posible tener esperanza de vida diversa, incluyendo la vida política. Esperemos que así sea .

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