Todos somos distintos y tenemos prioridades diferentes. Para algunos lo más importante es su ahorro para el retiro; para otros la educación de sus hijos o la seguridad de su familia. Los más jóvenes prefieren divertirse y vivir experiencias.

Desde luego, mucho de esto no se puede lograr de la noche a la mañana, sino que se va construyendo poco a poco, con el tiempo. Esta es una variable sumamente importante, por lo que debemos tener muy claro en cuánto tiempo queremos lograr nuestros objetivos y, por consiguiente, cuánto tenemos que ahorrar mes a mes para alcanzarlos.

El ahorro sin un objetivo no tiene ningún sentido. Por eso, de cierta manera, ahorrar es pagar estas prioridades desde ahora, poco a poco, cada mes. Igual que pagamos la hipoteca o el recibo de la luz. Pero por ser prioridades, son aún más importantes: es lo primero que tenemos que pagar, antes de todo lo demás, aun si nuestro ingreso es irregular.

Una vez que hemos destinado parte del dinero que ganamos para esas cosas importantes, en realidad no importa mucho cómo gastemos el resto de nuestro dinero, siempre que no caigamos en deudas.

Manejar nuestro presupuesto implica tomar decisiones, porque no siempre nos alcanza para todo lo que queremos. Por eso es tan necesario tener claras nuestras prioridades.

A pesar de esto, hay personas a las que les cuesta mucho trabajo administrarse. Algunas sienten que nunca les alcanza para terminar el mes o que no importa lo que hagan, terminan gastando de más. Otros tienen deudas que les restan capacidad de ahorro.

Por ello vale la pena ofrecer algunas estrategias que a algunos les podrían funcionar mejor:

1. Empezar poco a poco. Cuando nos dicen que idealmente necesitamos ahorrar entre 10 y 15% de nuestro ingreso, únicamente para el retiro, puede resultar abrumador. Sobre todo para aquellos que no están acostumbrados a ahorrar y que no saben ni cómo empezar.

Una estrategia es simplemente hacerlo de poquito en poquito, iniciar separando 1% de nuestro ingreso. Cuando veamos que eso no nos cuesta trabajo y no extrañamos ese dinero, podemos ir aumentando progresivamente.

2. Ahorrar de manera automática. En México hay distintas posibilidades. Una de ellas es Cetesdirecto, a través de su servicio Tandacetes. También se puede domiciliar el ahorro voluntario en las afores. Hay otras instituciones financieras que ofrecen el mismo servicio, mediante cargo automático a nuestra cuenta de nómina, aunque no todas, y desgraciadamente no todos los bancos lo permiten. Pero de que se puede, se puede.

3. Guardar todas las monedas de 5 y 10 pesos en una alcancía. Igual que un niño. Cuando empecé mi vida laboral guardaba todo el cambio en monedas que me sobraba del día, de cualquier denominación. Al poco tiempo junté una cantidad relativamente interesante de dinero, que con los años sirvió para empezar el fondo para la educación de mi hija. También se puede hacer con billetes chicos, de 20 o 50 pesos. Cuando uno de éstos nos caiga en la cartera, hay que sacarlo y ponerlo en otro lado. Es dinero que no vamos a extrañar y que de otra manera nos lo podríamos gastar en cosas sin importancia.

4. Llevar el café o la comida desde casa. Cuando sumamos y nos damos cuenta de todo lo que gastamos en el café del día, o en comer fuera, es fácil asustarse. En eso se puede ir buena parte de nuestro ingreso. Una forma sencilla de recortar el gasto es llevar el café en un termo desde casa, o nuestra propia comida. Aunque sea una o dos veces a la semana. La cantidad que podemos ahorrar es significativa, con un pequeño esfuerzo.

5. Tomar el ahorro como un reto. Hay gente que se motiva, se mueve, con base en retos. Les puede funcionar el reto del ahorro de las 52 semanas. La primera semana ahorramos 10 pesos, la segunda 20 y así sucesivamente hasta llegar a la 52, en la que tendremos que separar 520 pesos. Con este ejercicio se pueden sumar 13,780 pesos en un año de ahorro y además nos podremos divertir en el proceso. Lo podemos hacer con familia o amigos. Desde luego hay muchas otras posibilidades de hacer el ahorro divertido y estimulante.

Te invito a visitar mi página: http://www.planeatusfinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales. Twitter: @planea_finanzas

jlanzagorta@eleconomista.com.mx

Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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