Los opositores lucran con las tragedias, fue el comentario del presidente López Obrador. Pero si uno tiene memoria, o Google, podrá notar que fue también el discurso de Peña Nieto, sobre López Obrador. Las tragedias son siempre la forma más genuina de reclamo a quien se encuentre en el poder, nadie puede negar que algo se hizo mal, y como tal la tragedia fue su resultado. Sin embargo, para quien ama señalar el lucro como pecado, ya sea para quienes ganan a través de sus empresas, o jalan agua para su molino gracias a los errores de su administración, el presidente también tiene su propia dosis, una que quizá estará haciendo un daño mayor al país.

El presidente no fue el creador de la división social en el país, ni del resentimiento, pero sí quien más astutamente lo identificó y ha utilizado. El discurso que lo llevó al triunfo hablaba sobre la mafia del poder, término que desapareció una vez que él fue quien asumió el poder, y ahora tomaron su lugar los “conservadores”, lo que sea que uno quiera meter en esa cubeta. Ahí hay lugar para empresarios, medios de comunicación, columnistas, jueces, consejeros del INE, organizaciones no gubernamentales, y todo aquel que no esté de acuerdo con su forma de hacer las cosas. Los más recientes integrantes del lado del mal: la clase media. Pero el presidente dijo, un sector de la clase media. ¿Cuál? La que no votó por él. Por esa razón, por ser difíciles de convencer, son manipulados por los medios de comunicación, que no por el gobierno.

El problema de este discurso binario de buenos y malos, es que tiene consecuencias en la vida real. Su falta de comprensión sobre la violencia de género, y la violencia en contra de periodistas, ha traído en ambos casos números cada vez más trágicos. Su postura sobre el  “pueblo bueno y sabio” y “los malos egoístas y aprovechados”, también tiene consecuencias, sus programas sociales actúan como paliativo, no como remedio para la pobreza. Así que a su manera, lucra con las desigualdades. No puedo pensar en nada más egoísta, que el presidente que apuesta por la división de un pueblo para seguir sosteniendo su poder. Mientras del otro lado no exista un discurso que apueste por todas las personas, que voltee a ver a los que nunca se vieron y se haga una revisión a fondo de todos nuestros males: el racismos, el clasismo y la discriminación sistemática, la fórmula de dividir, le seguirá dando resultados.

Pamela Cerdeira

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana

Columna invitada

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana. Conduce el programa "A Todo Terreno" en MVS Radio. Ha escrito para diversas publicaciones y trabajado en distintos espacios en radio y televisión.

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