¿Cómo se evitará la pérdida de empleos formales? Se pone de ejemplo a Carlos Slim, pasando por alto que el margen de maniobra del empresario típico no tiene nada que ver con la posición del magnate.

¿Cuántos empleos se perderán por los robots?. Se lo preguntaban los expertos en lo laboral a fines del 2019. Eso fue hace muchos virus. En el cuarto mes del 2020, la cuestión es: ¿cuántos trabajos se llevará la crisis del coronavirus?

Serán 25 millones en todo el mundo, proyectó la Organización Internacional del Trabajo a mediados de marzo. Parecía pesimista entonces, porque implica 3 millones más que los 22 millones que se perdieron en la crisis del 2009. A la luz de los datos recientes, suena casi optimista. En Estados Unidos, 10 millones de personas han solicitado apoyos por desempleo en las dos últimas semanas. Esta cifra hace trizas los récords anteriores. En 1980 el máximo alcanzado fue 695,000 en una semana. Durante la crisis del 2009 la peor semana fueron 655,000. En Francia, son 4 millones en ese mismo periodo; en Gran Bretaña, 1 millón. En España fueron 833,000, con el cierre de 122,000 negocios en el mes de marzo.

Los sectores de la construcción, hotelería, restaurantes y comercio aportan la mayoría de los empleos perdidos. La cifra real en todos los casos es mayor, porque los datos dejan fuera a las personas que no solicitan apoyo del gobierno. La cifra negra toca los dos extremos: asalariados que estaban en la parte alta de las organizaciones y trabajadores que estaban al margen de los beneficios sociales, por ejemplo inmigrantes no registrados.

¿Qué pasa con Italia? El gobierno ha prohibido los despidos por dos meses, a excepción de los que tienen motivos disciplinarios. Para apuntalar esta decisión, ha puesto en marcha apoyos que en lo laboral podrían costar mínimo 5,000 millones de euros. Hablando de apoyos, en Francia el gobierno se hace cargo de los sueldos de los trabajadores que hayan caído en paro. Los 4 millones que se han anotado para recibir esta prestación son 20% de la fuerza laboral del sector privado. El apoyo tiene un costo de 8,500 millones de euros.

¿Qué pasará en México? Ya empiezan a sentirse los efectos económicos de la pandemia, pero es muy pronto para saber el tamaño del cráter que dejará el meteorito.

La primera pieza que ha movido el gobierno parece seguir el modelo italiano en las restricciones a los despidos, pero carece de los mecanismos de apoyo a las empresas que hay en el país de la bota. En la reunión del jueves a mediodía con los dirigentes empresariales, el presidente reiteró que no habrá concesiones en lo fiscal, pero se mostró flexible en lo relacionado con apoyos crediticios de la banca de desarrollo. De lo que trascendió de ese diálogo, llama la atención la fe en el papel que la banca de desarrollo puede jugar. No es precisamente ágil y estamos en un momento en el que se necesita rapidez de respuesta.

¿Cómo se evitará la pérdida de empleos formales? Son un poco más de 20 millones de trabajadores y alrededor de 5 millones de unidades económicas. En el discurso, se apela a la solidaridad de los empresarios para no despedir a los trabajadores. Se pone de ejemplo a Carlos Slim, pasando por alto que el margen de maniobra del empresario típico no tiene nada que ver con la posición del magnate. En México, 96% de las empresas es micro y pequeñas. De ellas dependen entre 17 y 18 millones de empleos.

Me di cuenta que no hice referencia a los informales.

Ahí va.

Uno de los mayores retos de preservación de fuentes de empleo está en el sector informal. Allí están 55% de los empleos de México. Hasta hoy, la informalidad ha sido ejemplo de resiliencia en tiempos difíciles y válvula de escape para quienes pierden su empleo en la formalidad. El coronavirus los coloca en la dimensión desconocida, porque no podrán operar normalmente. Cómo será la pérdida de empleos en la informalidad? Muy pronto tendremos los primeros "despachos de guerra". Lo que sí, podemos apostar es que la economía informal vivirá un boom cuando regrese la normalidad.

¿Qué pasará? Todo depende de cuánto dure la situación de emergencia y de la eficiacia de las medidas económicas del gobierno. Muy pocas empresas aguantarán más de cuatro semanas de situación de emergencia. ¿Qué pasará si la contingencia se prolonga hasta mayo o más allá?

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Luis Miguel González

Director General Editorial de El Economista

Caja Fuerte

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio.

Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.