En los últimos años, México ha podido posicionarse a nivel internacional y fortalecer su capacidad de diálogo e influencia para el logro de objetivos de desarrollo globales, postura sustentada en la noción de que los problemas comunes deben enfrentarse de manera compartida. La cooperación entre países es un instrumento que abona a este fin.

Al respecto, a partir de abril del 2011 entró en vigor la Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo, cuyo propósito es la transferencia, recepción e intercambio de recursos, bienes, conocimientos y experiencias, sean de tipo educativo, cultural, técnico, científico, económico o financiero, contribuyendo así al desarrollo humano sustentable y la disminución de la pobreza rural y urbana, a la búsqueda de la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático; al fortalecimiento a la seguridad pública y del Estado de Derecho, a la transparencia, rendición de cuentas, entre otros.

No obstante, son diversas la temática y acciones con potencial para ser abordadas en los espacios de cooperación.

México participa de manera relevante como donante y receptor en aspectos técnicos y científicos inherentes al sector rural, por considerar que al interior y exterior de las fronteras propias existen experiencias y conocimientos en este campo que son de utilidad al ser reconocidos y adaptados a las situaciones de cada sitio, según corresponda.

De acuerdo con el sexto informe de gobierno de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en el 2012 se ejecutaron más de 750 proyectos de cooperación técnica y científica, siendo la agricultura, medio ambiente y desarrollo rural temas centrales de los esfuerzos dirigidos por México hacia América Latina y el Caribe. Ejemplos de lo anterior son los programas de colaboración que mantiene con Honduras, Guatemala, Costa Rica, El Salvador, Trinidad y Tobago, Barbados o Belice.

De igual manera, provinieron acciones sobre la materia de América del Norte, Asia, Europa, Medio Oriente y organismos multilaterales como la Organización de Estados Americanos, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y la Cumbre Interamericana.

En este sentido, México actualmente tiene la oportunidad de brindar y recibir aprendizajes y aportaciones valiosos para el quehacer de sus instituciones y de su población, de modo que tanto las vivencias como los éxitos internacionales sobre tópicos prioritarios, por ejemplo, las obtenidas por Brasil acerca de la seguridad alimentaria y gestión gubernamental, por Israel del cuidado y uso eficiente del agua o por Europa y Asia en materia de trazabilidad, cooperativismo, organización económica y propiedad intelectual, constituyan una opción más para la consolidación del sector rural nacional. ?

*Xóchitl Gil Camacho es especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.