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Opinión

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Consejos para que tu plan de gastos funcione

Joan Lanzagorta

Un plan de gastos es una herramienta necesaria para tomar control de nuestro propio dinero. Nos permite asignarlo a lo que más nos importa y además nos sirve para tomar decisiones. En ese sentido, nos da libertad.

Tenemos que hacerlo simple y adecuado a nuestras necesidades. Hay una metodología que hace tiempo descubrí que me parece brillante y que además nos ayuda a reducir el estrés financiero. Reconoce que nuestros gastos no son constantes y nos ayuda a planear para aquellos meses en donde se elevan: por ejemplo, en las épocas en las que hay que pagar uniformes y útiles escolares, o el Predial de la casa. De tal manera que cuando tengamos que enfrentarlos, el dinero esté ahí, disponible en nuestra cuenta bancaria. Así eliminamos la preocupación de tener que buscar de dónde vamos a sacar para pagarlos.

Por otro lado nos permite mantener un enfoque proactivo, es decir, planear y reaccionar en el momento. A diferencia de muchos otros métodos e infinidad de aplicaciones de finanzas personales que por lo general son reactivas: registran nuestros gastos y sacan gráficas bonitas, pero nos permiten reaccionar cuando nuestro gasto se está saliendo de control, no antes de ello.

La metodología consiste en cuatro reglas básicas, las cuales resumo a continuación:

Regla 1: darle a cada peso que ganamos un trabajo. Ésta es la base de un presupuesto de suma cero, es decir, cada peso que ganamos debe tener un destino desde el momento en que lo recibimos. Nos da control porque nosotros somos los que le decimos a nuestro dinero qué hacer. Nos permite tomar decisiones basadas en nuestras prioridades, en lugar de que el dinero sea quien nos controle

Regla 2: ahorrar para los días lluviosos. Nos permite planear gastos irregulares. Es decir: si dentro de seis meses tenemos que pagar el Predial y aproximadamente nos costará 6,000 pesos, entonces incluimos en nuestro presupuesto una cantidad de 1,000 pesos mensuales, de tal manera que cuando llegue el momento, tendremos el monto completo para enfrentar el gasto sin problemas.

Regla 3: rodar con los golpes. Ningún presupuesto es perfecto y se puede cumplir a 100 por ciento. De repente hay alguna categoría en la cual tuvimos necesidad de gastar de más, y esto no significa que todo está perdido. Esta regla nos permite manejar este tipo de situaciones y ajustar nuestro presupuesto sobre la marcha, porque al igual que nuestra vida, el presupuesto también es dinámico.

Regla 4: dejar de sobrevivir quincena a quincena. Nos permite romper el círculo vicioso de llegar al final de la quincena sin un peso, nos quita ese estrés y nos hace sentirnos mucho más libres. Hay que vivir este cambio para entender lo maravilloso que es. Consiste en ir generando poco a poco un “colchón” de un mes de ingresos. Así, el dinero que vamos a presupuestar para gastar el siguiente mes, es el dinero que ganamos este mes, el que ya tenemos en nuestro bolsillo, y no el que “esperamos recibir”. Esto, además, es muy importante para aquellos que tienen ingresos irregulares, y que esperan recibir pagos que de repente se atrasan o no llegan en el momento en que los habíamos contemplado.

contacto@planeatusfinanzas.com

Joan Lanzagorta

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia. Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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