Es verdad, medir el futbol europeo y mexicano está fuera de toda lógica y contexto, pero ocurre y así seguirá. Lo ideal es trabajar por una Liga mejor.

Los derechos de transmisión son el principal ingreso de los clubes del futbol mexicano, pero precisamente la competencia entre las empresas de comunicación por tener los mejores torneos del mundo y televisarlos también le afecta a la Liga MX. La comparación es natural y allí pierde el torneo nacional aunque sean dos cosas distintas, aunque sea incorrecto medirlas, aunque ni siquiera sea justo ponerlas a competir. Pero así es y listo, ya está.

Los defensores de la Liga MX que mire que hay muchos y quienes además le cuento se sienten dueños de la verdad tienen toda la razón (¿será que siempre estén en lo correcto?... Obvio es sarcasmo) cuando dicen que no se puede comparar nuestro torneo local con campeonatos como la Champions o la Premier League.

Insisto, los perfectos en teoría tienen todos los argumentos necesarios para respaldar su afirmación, en primer lugar porque las economías son distintas. La industria del futbol se desarrolla de manera diferente no sólo por cuestión de dinero, sino también por un tema social y cultural del deporte. En Europa, las fronteras y las nacionalidades no son un obstáculo como en América Latina. Hay al menos cinco naciones cuyo poder adquisitivo está en otro nivel (España, Inglaterra, Francia, Alemania e Italia).

La mala noticia para los perfectos que defienden con su vida la Liga MX es que todos esos argumentos válidos resulta que no sirven. En otras palabras son inútiles, inservibles e innecesarios.

La gente prende la televisión y ve el Manchester City vs FC Barcelona y empiezan los comentarios como eso sí es futbol , éstos si se esfuerzan , mira qué clase de jugadores , es que éstos no son como el Cruz Azul, sí ganan ; y bueno, podemos seguir.

La pasión del fan es probablemente un aspecto que difícilmente será controlado. El futbol para los aficionados es un motivo de diversión. Para los perfectos , los jugadores, entrenadores, directivos y el periodismo deportivo es de lo que vivimos, por eso nos vemos en la urgencia, necesidad o llámele como quiera de elevar todo a un nivel que pareciera ser química cuántica, pero es sólo futbol pues.

Luego entonces, los aficionados no tienen ni siquiera la obligación del análisis o de no comparar lo que ellos quieran comparar. Las televisoras en su batalla por ganar el rating nos han beneficiado a todos en tener los campeonatos de futbol más importantes del mundo; no hay nada que escape a la señal satelital. En ese esfuerzo, exhiben toda la grandeza y competitividad de la Champions League,así como las enormes y aburridas diferencias del campeonato español, escocés u holandés; también lo cerrado de la Liga MX en su tabla general y la pasión de la Liguilla, además de el ratonerismo (dícese de los entrenadores resultadistas o defensivos), la falta de contundencia de nuestro presente campeonato y los directivos de quinta

Por eso después de un Chelsea vs Arsenal una mañana del sábado y un Cruz Azul vs Puebla horas después que me disculpen los perfectos , pero la comparación es natural.

Durante un año se transmiten en México más de 2,500 partidos de futbol, es decir que casi siete duelos por día, por lo que resulta inevitable comparar nuestra Liga con cualquier otra. Hay cosas que ni los perfectos pueden controlar. Pero entonces, ¿cómo reducir esas distancias entre un futbol y otro? La ruta tiene que ver con perfeccionar la organización, los castigos, mejorar la calidad de los futbolistas, ser mucho más rigurosos en la aplicación de las propias reglas, hacer mejores inversiones en futbolistas de probada calidad, obligar a los entrenadores o en su defecto fichar a todo lo contrario que representan estrategas como Ricardo Ferretti o cualquiera que priorice el resultado antes que la idea de juego.

¡Defensores de la Liga MX, tienen todos ustedes la razón! ¿Pero saben qué? A nadie le importa su razón, la comparación es un método natural, aunque no sea justa y, ¿quieren saber otra cosa? Nunca lo dejarán de hacer. Lo mejor será que los perfectos perfeccionen la Liga.