El esfuerzo por construir un verdadero Estado de Derecho en México comprende una variedad de acciones que van desde nombramientos transparentes a los jueces y magistrados, hasta leyes para proveer mayor calidad en los servicios profesionales del derecho.

La ex senadora Arely Gómez presentó el año pasado la iniciativa de ley para hacer obligatoria la colegialización en determinadas profesiones. De acuerdo con la exposición de motivos, es para proceder a regular dicho ejercicio en los términos de dignidad y respeto que las profesiones merecen y requieren .

Dicha iniciativa, si bien representa un esfuerzo por dotar de mejores condiciones para el ejercicio a los profesionistas de gremios relacionados con la salud, el derecho, la contaduría y las ingenierías, parece que llega demasiado tarde; mientras que las directrices europeas de profesiones transitan hacia la liberalización, en México apuntamos a una mayor regulación.

La iniciativa colocaría a un pequeño grupo de ciudadanos a cargo de los colegios profesionales en un estatus por encima de sus pares gremiales, similar al que tiene el Colegio de Notarios, donde los cargos se heredan o provienen de favores de los gobernantes.

El Artículo 34 de la ley es violatorio de derechos humanos, al indicar que para el ejercicio de las profesiones (...), el interesado, además de obtener la cédula profesional, deberá estar incorporado en alguno de los colegios de profesionistas autorizados , en virtud que restringe la libertad de asociarse libremente, sin proporcionar alternativas a aquéllos que no desean ejercer su profesión al margen de los colegios.

Dicha redacción es muy similar a la cláusula de exclusión que consagraba el artículo 395 de la Ley Federal del Trabajo. Sobre esta cláusula, la SCJN llegó a la conclusión que acotaba y restringía la libertad laboral y el derecho a la libre asociación.

Para el derecho, la libertad es un a priori jurídico básico que no admite restricciones ni interpretaciones. No se pueden pronunciar normas jurídicas si no se presuponen sujetos libres para acatarlas. Es absurdo que se sancione a alguien por un acto que se realizó sin plena libertad.

Se entiende la urgencia de contar con profesionales del derecho con ética y honradez, pero acotemos lo acotable, nunca por encima de la libertad humana. Estamos en tiempo para realizar las modificaciones pertinentes para hacer una ley funcional y respetuosa de los derechos humanos.

@ErosalesA