Se estima que en China, líder mundial en la producción de este tipo de carne, la oferta crezca 3.7% este año, a un ritmo mayor que el crecimiento de su consumo (3.3 por ciento).

México, con una participación de 1.3% de la producción mundial, se ubica en el noveno lugar, con una producción de 1.45 millones de toneladas.

En México, la producción de carne de cerdo creció a una tasa promedio anual de 2.2% durante la década reciente, se estima que en el 2017 se ubique en 1.43 millones de toneladas, lo que significaría un crecimiento anual de 3.8% y su nivel más alto desde 1984.

Por otra parte, el consumo nacional de carne de cerdo presenta una tendencia creciente, se prevé que se mantenga durante el 2017, para ubicarse en un máximo histórico de 2.11 millones de toneladas, lo que representa un crecimiento anual de 4.3 por ciento.

Durante la década reciente las exportaciones mexicanas de carne de cerdo crecieron a una tasa promedio anual de 8.1%, para ubicarse en 105,000 toneladas, equivalente a 8% de la producción nacional.

Por su parte, las importaciones crecieron a una tasa promedio anual de 9% en el periodo 2006-2016, para situarse en 754,700 de toneladas. Así, se registró un saldo deficitario por 649,700 de toneladas.

El déficit comercial de este tipo de carne se ha ampliado durante la última década, ya que en el 2006 fue de 273,500 de toneladas. Para el 2017 se espera que las importaciones crezcan a una tasa anual de 6%, mientras que las exportaciones registren un incremento anual de 10 por ciento. Actualmente, las importaciones netas de carne de cerdo representan 32% del consumo nacional.

La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) busca incrementar las exportaciones al vecino país del norte, los “negociadores” mexicanos pusieron sobre la mesa que Estados Unidos deberá aperturar su mercado a la carne de cerdo mexicana al tener su reconocimiento hacia México como país libre de fiebre porcina clásica.

Lograda la negociación y sumada a las acciones enfocadas al incremento de la producción y a mejorar la productividad, permitirá reducir la balanza comercial deficitaria.

En la segunda parte de esta nota les compartiré la perspectiva de la porcicultura nacional de cara a la renegociación del TLCAN.

*Carlos García Lira es Agente en Tuxtla Gutiérrez de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]