En México, la carne de cerdo participa con alrededor de 14% del valor de la producción pecuaria. En cuanto al volumen, ocupa la tercera posición entre los productos cárnicos, con 1.5 millones de toneladas (mdt) en el 2018, después de la carne de pollo con 3.31 mdt y la carne de res con 1.98 mdt

Entre el 2014 y el 2018, la producción nacional de este cárnico creció a una tasa promedio anual de 3.9%, al ubicarse, de acuerdo con cifras preliminares del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), en un máximo histórico de 1.5 mdt de carne en canal, esto es un aumento anual de 4.1 por ciento. De este volumen, 69.8% se obtuvo en cinco entidades: Jalisco (21.4%), Sonora (18.5%), Puebla (11.1%), Yucatán (9.6%) y Veracruz (9.1 por ciento).

El consumo creció a una tasa promedio anual de 5.3% durante los últimos cinco años. En el 2018 se ubicó en un nivel récord de 2.26 mdt de carne en canal, creció 6.4 por ciento. De acuerdo con datos de la FAO, el consumo per cápita anual de carne de cerdo en México es de 12.8 kg; es mayor que el de la carne de res (9.1 kg), pero menor que la carne de pollo (27.6 kg). Sin embargo, durante la última década el consumo per cápita de carne de cerdo subió 25.7%, el de pollo 14.4% y el de res cayó 16.3 por ciento.

Debido a que la producción nacional es insuficiente para abastecer el consumo, éste se complementa con importaciones, mismas que durante los últimos cinco años crecieron a una tasa promedio anual de 9.6 por ciento. En el 2018 crecieron 11.6%, para ubicarse en un máximo histórico de 896,000 toneladas, y se exportó un volumen récord de 140,000 toneladas. Así, las importaciones netas fueron equivalentes a 33.5% del consumo nacional.

Estados Unidos fue el proveedor de 88.8% de las importaciones mexicanas en el 2017 y Canadá participó con 11.2 por ciento. En tanto, 76% de las exportaciones mexicanas se destinó a Japón.

El SIAP proyecta que la producción nacional de carne de cerdo crezca 3.5% en el año, a 1.55 mdt, mientras que el consumo dajará 1% y se ubicará en 2.23 mdt. Mayor producción y menor consumo significaría una reducción anual de 8.5% en las importaciones y un incremento de 1.4% en las exportaciones.

El arancel impuesto por México a la importación de piernas y paletas de cerdo (frescos, refrigerados y congelados) provenientes de EU, en respuesta a la imposición de aranceles a la importación de acero y aluminio provenientes de México, se reflejó, entre junio y noviembre del 2018, en una sustitución parcial de producto estadounidense por carne de Canadá.

La actividad porcícola en México enfrenta diversos retos relacionados con la productividad, los costos de producción y la integración más eficiente de la cadena de valor, entre otros. Sin embargo, el potencial de crecimiento es importante, dadas las necesidades del mercado nacional.

*Darío Gaucín es Subdirector de Análisis del Sector en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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