¿Compró usted un automóvil en el 2018? Si lo hizo, ¿fue una decisión tomada con antelación? ¿O se vio incentivado a adelantarla por la propaganda de fabricantes y distribuidores, que anunciaba reducciones suculentas de los precios impulsadas por la entrada en vigor a partir de septiembre del nuevo ciclo de homologación de emisiones, conocido como WLTP, por su sigla en inglés? Si modificó sus hábitos de compra, sepa que no fue el único. Un estudio reciente de BBVA Research muestra que, en ausencia del WLTP, se habrían matriculado entre 35,000 y 40,000 coches más a partir de septiembre, que fueron comercializados en julio y, sobre todo, agosto.

¿Qué es el WLTP? Desde septiembre del pasado año, todos los autos matriculados deben ser homologados de acuerdo con un nuevo protocolo, que mide el consumo de combustible y las emisiones contaminantes y de dióxido de carbono (CO2) mediante pruebas de laboratorio más realistas que las efectuadas en el ensayo NEDC, vigente desde la década de 1980.

Como resultado de la aplicación del WLTP, las emisiones de CO2 de un turismo pueden diferir de las reportadas por el NEDC. En particular, el volumen de emisiones de CO2 de algunos automóviles homologados de acuerdo con el WLTP —sobre todo aquellos que incorporan un mayor equipamiento tecnológico— podría ser hasta 20% mayor que en el ensayo NEDC. Dado que el tipo impositivo del impuesto de matriculación en España depende de la cantidad de CO2 que emita el vehículo, la entrada en vigor del WLTP podría encarecer la compra y, por tanto, menoscabar la demanda de turismos. Este hecho, unido a la necesidad de liquidar las existencias de automóviles no homologados, se tradujo en un impulso comercial por parte de las marcas y los concesionarios durante el segundo y tercer trimestre del 2018, que se saldó con un repunte notable de las ventas en los ocho primeros meses del año.

El crecimiento de 7% de las matriculaciones de turismos en el 2018, hasta superar 1.3 millones de unidades, fue compatible con una reducción abrupta de la demanda de motores de diesel, que apenas representaron una tercera parte de los automóviles vendidos el pasado año. ¿Por qué la cuota de mercado de los vehículos diesel ha retrocedido a la mitad desde el 2010 hasta situarse en cifras de mediados de la década de los 90? Además de la caída del rodaje medio anual, que dificulta la amortización del sobrecoste de compra respecto de los autos de gasolina, y la aparición de nuevas tecnologías de propulsión cada vez más asequibles, la pérdida de atractivo de los motores de diesel tiene su origen en el endurecimiento de la normativa medioambiental tras el caso de falsificación del volumen de emisiones contaminantes, conocido como dieselgate, en septiembre del 2015.

Tanto los cambios regulatorios adoptados desde entonces como la expectativa de nuevas medidas que encarezcan, dificulten o incluso impidan la movilidad de los automóviles diesel han condicionado su demanda relativa. Al respecto, destacan el papel desincentivador de las restricciones al tráfico que han aprobado algunas grandes ciudades (como París o Madrid) para cumplir con la normativa europea de calidad del aire; las propuestas incluidas en proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, tendentes a limitar a corto plazo la circulación de vehículos de combustión interna en los municipios más poblados y a prohibir su comercialización a largo plazo, o la intención de equiparar el impuesto de hidrocarburos entre carburantes.

La base de datos global de eventos, idioma y tono (GDELT, por su sigla en inglés), que recopila información en tiempo real de los medios de comunicación sobre millones de temáticas y permite construir indicadores de sentimiento o atractivo, confirma que el episodio del dieselgate y la reacción posterior de las autoridades han tenido repercusiones negativas y permanentes en la percepción de los consumidores españoles sobre los turismos diesel. Desde finales del 2015, se detecta una corriente de opinión desfavorable respecto a los motores de diesel en la prensa que neutraliza las noticias positivas y desincentiva, por tanto, su compra. Este resultado sugiere que la desdieselización del parque de automóviles continuará en el 2019 y el 2020, aunque probablemente a un ritmo menor. ¿Contribuirá usted a este proceso?

*Economista principal en la unidad de España y Portugal de BBVA Research.