En pocos días México se sentará en uno de los 15 asientos más importantes de la política exterior desde el ángulo geopolítico.

A partir del primer día de enero y durante dos años, nuestro país tomará decisiones desde el Consejo de Seguridad, un órgano especializado de la ONU que tiene la responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacionales.

El Consejo de Seguridad es único en el mundo no solo por el alcance respecto al número de países cuyas decisiones impactan, sino porque estas son de carácter supranacional.

El artículo 25 de la Carta de las Naciones Unidas establece que todos los miembros de las Naciones Unidas convienen en aceptar y acatar las decisiones del Consejo de Seguridad. “Si bien otros órganos de las Naciones Unidas hacen recomendaciones a los Estados Miembros, solamente el Consejo tiene el poder de adoptar decisiones que los Estados Miembros están obligados a poner en práctica.

Es imposible encontrar un mecanismo internacional que demande una responsabilidad de una nación frente al mundo como lo es el Consejo de Seguridad. El gobierno de México tendrá el vínculo institucional más determinante en política de seguridad y de mantenimiento de paz.

La interacción que México tendrá con el mundo será dinámica y demandará un enorme trabajo y responsabilidad para el gobierno de nuestro país, desde la Misión Permanente ante las Naciones Unidas, encabezada por el doctor Juan Ramón de la Fuente, pasando por la cancillería del secretario Marcelo Ebrard, y evidentemente, de parte del presidente López Obrador.

Por ejemplo, durante el mes de diciembre, el Consejo de Seguridad ha sesionado en 21 ocasiones. La última de ellas, el pasado domingo. Ese día los miembros pusieron sobre la mesa la resolución que presentaron Alemania, Bélgica y Kuwait sobre la situación crítica que vive la población siria desde hace 10 años.

En el punto número 4 de la resolución el Consejo de Seguridad: “Exige que todas las partes permitan el acceso seguro, sin trabas y sostenido de los convoyes de ayuda humanitaria de las Naciones Unidas y sus asociados en la ejecución, incluidos los de suministros médicos y quirúrgicos, a todas las zonas y poblaciones para las que se solicite sobre la base de la evaluación de las necesidades realizada por las Naciones Unidas en todas las zonas de Siria”.

Se cumple una década del inicio de la Primavera Árabe. De ella, queda la Constitución de Túnez y la acumulación de crisis profundas en países como Libia, Yemen y Siria, entre otros. El Consejo de Seguridad trata de aportar gobernanza en Siria, una nación cuya mitad de la población se encuentra desplazada o refugiada; estamos hablando de 11 millones de habitantes que han tenido que abandonar su hogar por la guerra civil que les rodea.

El doctor De la Fuente y su equipo tendrán que tomar decisiones sobre este tema y muchos otros.

Otro de los temas que fue abordado por el Consejo de Seguridad es el de la no proliferación de armas nucleares. El pasado jueves en la orden del día estuvo el caso del acuerdo nuclear de Irán. Desde el 20 de enero próximo es muy probable que el tema regrese a la primera línea del Consejo de Seguridad debido al cambio de gobierno en Estados Unidos.

Finalmente, es importante que la población mexicana esté vinculada a naciones que se encuentran muy lejanas, y que quizá, no se encuentran en la agenda de los medios de comunicación. Un ejemplo es lo que debatió el Consejo de Seguridad el pasado jueves sobre la inestabilidad en la República Democrática del Congo.

Buenas noticias para el gobierno de México, los internacionalistas y la población en general. Serán dos años de permanente contacto con el mundo.