Un candidato admite que solía tomar cocaína en sus encuentros sociales. Otro le daba al opio. Una tercera admite que fumó cannabis. Y el favorito cuenta que, justo cuando iba a esnifar su primera raya de cocaína, estornudó y perdió la oportunidad de colocarse.

Parecen confesiones de los participantes en un reality show, pero la realidad es que la relación con las drogas se ha convertido en una de las claves en la selección del líder del Partido Conservador y primer ministro de Reino Unido.

El pasado viernes, la prensa desveló que Michael Gove, ministro de Medioambiente y uno de los aspirantes al puesto que hasta ahora ha ocupado Theresa May, era un habitual consumidor de cocaína en su época de periodista, hace más de 20 años. A partir de ahí, el resto de candidatos (de momento hay 11) están haciendo confesiones.

Sin embargo, no parece que el asunto de las drogas vaya a ser determinante en la elección de nuevo líder tory. El tema clave es el Brexit, y lo que quieren estos miembros del partido es elegir a quien esté dispuesto a un divorcio más duro con Bruselas.

¿Cómo arranca el proceso de sucesión? El proceso comenzó el 10 de junio, con la nominación de candidatos. De los 11 aspirantes, sólo iniciarán la carrera quienes hayan sido apoyados por al menos ocho diputados conservadores.

¿Quiénes se presentan? De los 11, los más cómodos con un Brexit sin acuerdo son el propio Johnson, Raab, Andrea Leadsom y Esther McVey. Los defensores de un pacto son Gove, Jeremy Hunt (ministro de Exteriores), Sajid Javid, Matt Hancock (Sanidad), Mark Harper y Rory Stewart. Hay un defensor de un segundo referéndum: Sam Gyimah.

La primera votación entre los 313 parlamentarios conservadores será el jueves 13 de junio. Pasarán este corte los candidatos que logren más de 16 respaldos.

En otra votación, el 18 de junio, los que tengan menos de 32 papeletas con su nombre serán eliminados.

Si quedan todavía varios candidatos en liza, seguirá habiendo votaciones, en cada una de las cuales se irá eliminado al menos votado hasta que queden sólo dos aspirantes. Se espera que la última votación sea el 20 de junio.

En ese momento, el proceso pasa a depender de los 124,000 militantes de los conservadores. Los dos finalistas tendrán varias semanas para hacer campaña, y los miembros del partido decidirán hacia el 20 de julio, votando entre esos dos candidatos.

De manera automática, el ganador de esta votación pasará a ser líder del Partido Conservador y primer ministro, ya que la reina Isabel II encarga formar gobierno al responsable del partido con opciones de tener el respaldo del Parlamento. Los tories dependen para su mayoría del Partido Unionista irlandés.

El Parlamento británico iniciará entonces su receso veraniego. El nuevo primer ministro podría utilizar ese periodo para buscar nuevas negociaciones con Bruselas. Cuando vuelvan los diputados en septiembre, apenas quedarán unas semanas para la fecha del 31 de octubre, cuando está previsto que Reino Unido deje la UE.

Si Johnson está en Downing Street, se teme que al no lograr concesiones de la UE, opte por la salida de la UE sin acuerdo. Si el Parlamento quiere pararlo, tendría que presentar una moción de censura por la oposición laborista, y su éxito dependería de la “traición” de los diputados conservadores opuestos a un divorcio caótico.