La derecha y los grupos antipeje protestaron el acuerdo, señalando que el gobierno hizo demasiadas concesiones e ingenuamente cayó en la trampa de Trump

El potencial incremento a los aranceles, asunto de trámite para Estados Unidos, resultó una situación de emergencia nacional para nuestro gobierno. La asimetría de la relación bilateral y la tendencia de gobierno de Donald Trump a mezclar temas electorales con temas bilaterales presagian nubarrones de inestabilidad sobre la economía mexicana.

Como ya es cotidiano en los tiempos de la Cuarta Transformación, los resultados de la negociación son vistos desde ópticas antagónicas, mientras que la izquierda mexicana festeja, a pesar de que en la solución contraviene sus tesis, al defender el libre comercio y endurecer la política migratoria. La voz de Porfirio Muñoz Ledo fue la única en el partido morena en señalar que la migración es un derecho humano, no un delito como se pretende caracterizar en la relación bilateral. Desde luego que no faltaron los ya acostumbrados porristas intelectualoides de Andrés Manuel López Obrador, comparando a los negociadores con héroes y los avengers.

Por otro lado, la derecha y los grupos antipeje, inconformes ya por todo y predispuestos a la riña intelectual, protestaron el acuerdo, señalando que el gobierno hizo demasiadas concesiones, que ingenuamente cayó en la trampa, tendida sin mucha habilidad por el presidente Donald Trump.

Lo cierto es que “haiga sido como haiga sido” se logró suspender o posponer la entrada en vigor de los aranceles, el tiempo dirá cuál es la conjugación correcta, hecho que también nos da varias lecturas: i) además de las extraordinarias habilidades negociadoras de la delegación mexicana y de las exorbitantes concesiones, llama la atención que Donald Trump haya cedido, así de fácil en su pretensión, lo que alimenta la percepción de que sólo fue un señuelo; ii) la autoridad mexicana siempre ha incumplido los acuerdos migratorios, ¿esta vez serán cumplidos?; iii) mucha inestabilidad se cierne sobre la economía mexicana, que será sometida a juicio cada vez que el presidente y candidato Donald Trump requiera de un apoyo adicional o vea mermados sus activos políticos.

Querido lector, la trampa esta tendida; la próxima delegación mexicana requerirá de mucha sabiduría para sortear las trampas que el camino electoral en Estados Unidos nos imponga, el tiempo dirá quién ganará allá y si fortalece o debilita por acá. hasta la próxima.

Twitter: @ErosalesA

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.