Cada comentario, declaración o tuit del presidente Trump abren un nuevo frente de batalla en cualquier rincón del mundo. El problema es que su agresión legitima a muchos que se sienten con el derecho de repetir y replicar lo que ven en él. El vacío de liderazgo positivo cada día es más profundo.

Unas horas después de que Trump jurara como presidente, tuve oportunidad de saludar y hablar con su santidad el papa Francisco en el Vaticano. En contraste con la narrativa de odio y división que emerge desde la Casa Blanca, la presencia, serenidad y mirada llena de paz del Papa fueron caricia y luz ante la preocupación e indignación que, como mexicano, siento cada vez que Trump menosprecia, ataca, critica o amenaza a nuestro país.

En un mundo que tiene miedo, donde la narrativa de confrontación y discordia ha encendido el corazón de muchos que piden excluir, señalar y levantar muros, el testimonio y mensaje del papa Francisco son de absoluta relevancia. Su amor, empatía y humildad se convierten en el mayor testimonio y en las armas más poderosas para vencer el miedo.

Cuando entendemos que Trump y muchos de los líderes que ponen en jaque a los países son reflejo de su gente y resultado de lo que hacemos o dejamos de hacer como sociedad civil, entonces la pelota se mueve a nuestra cancha, pues si hemos sido capaces de llegar a donde estamos con todo lo bueno y malo, también podemos ser capaces de frenar y revertir nuestros errores.

Hace unos días, el papa confesaba en una entrevista para El País que le tiene más miedo a los anestesiados que a los dormidos. A aquellos que se anestesian con la mundanidad y claudican ante la mundanidad, pues el anestesiado no tiene contacto con la gente. Está defendido de la realidad.

Caer en la parálisis y rendirnos frente al miedo que generan la incertidumbre y agresión no son opción. El próximo domingo 12 de febrero, miles de mexicanos saldremos a la calle para defender a México de las amenazas del gobierno de Trump y dejar claro que sólo el respeto, la cooperación y la solidaridad son la base del entendimiento y amistad entre países.

Ésta será una gran oportunidad para revivir la fe, dándonos la mano unos a otros, recordando que todos #SomosUNO y sólo en unidad podemos caminar hacia un futuro más promisorio.

Hoy y siempre ¡#VibraMéxico!

Twitter: @armando_regil