Dice el Dr. Julio Frenk, y dice bien, que los mexicanos estamos sufriendo una especie de anestesia colectiva. Y tristemente creo que este destacado médico mexicano, reconocido nacional e internacionalmente, tiene mucha razón, nos hemos vuelto indiferentes a las muertes y los contagios, como si sólo fueran datos.  

Necesitamos una sacudida y espero que “La Gestión de la de la Pandemia en México”, documento encabezado por Salomón Chertorivski y firmado por seis destacados exsecretarios de salud de nuestro país, signifique esa sacudida que necesitan nuestras autoridades y la ciudadanía en general para despertar de este largo letargo que ha costado la vida de decenas de miles de personas en los últimos cinco meses en México.  

En este documento, producto de varios meses de trabajo, se escuchan muchas de las voces más autorizadas de nuestro país que nos brindan un análisis plenamente sustentado en la ciencia, la técnica médica, la clínica y la epidemiología, para enfrentar la crisis sanitaria y económica más importante que ha vivido nuestro país en todos los tiempos.

El diagnóstico que nos presentan es, sin duda, aterrador:  en la medida en que se ha conocido más sobre Covid-19, no se han llevado a cabo los ajustes y adecuaciones que hubieran podido limitar la pandemia; las autoridades se han negado a aprender sobre este poderoso enemigo y a corregir así las políticas publicas que no han resultado efectivas para su combate; las acciones para la contención del virus han sido implementadas tardíamente; ha existido una descoordinación entre los distintos niveles de gobierno; la comunicación para prevenir la enfermedad no ha sido clara, sino más bien contradictoria. Pero aún hay más…

Dos datos de la mayor importancia: por una parte, no se generó un programa de sustitución de ingresos que hiciera posible que un porcentaje alto de la población pudiera quedarse en casa y se evitara así el contagio. Y, por la otra, el número de pruebas realizadas en nuestro territorio ha sido y es extremadamente bajo, por lo tanto, las mediciones de los alcances de la pandemia no resultan confiables.

Como podía esperarse, la situación actual es catastrófica: más de 600,000 personas contagiadas y más de 68 mil personas muertas, sin contar, desde luego, con el alarmante subregistro. De acuerdo a este documento el 79% de los enfermos no lograron ni logran ser hospitalizados ni recibir los cuidados de Terapia Intensiva; hubo y hay una persistente desprotección del personal hospitalario (médicos, enfermeras, personal de intendencia, camilleros, etc.) el Consejo de Salubridad General no existe y por lo tanto no hay diálogo con los expertos. ¿Así o más claro?

A grandes trazos que se propone:

  • Crear una base de datos para poder dar un seguimiento efectivo de todos los contagios
  • Aplicar pruebas en forma masiva: 127 mil por semana
  • Período de ocho semanas de confinamiento para lograr el control de la pandemia
  • Generar una política de sustitución de ingresos
  • Hacer obligatorio el uso del cubrebocas
  • Desarrollar una estrategia de comunicación clara
  • Legislar sobre una Ley de Cuarentena
  • Establecer un diálogo permanente con un Comité Científico y con el Consejo de Salubridad.
  • Fondear significativamente al sector salud
  • Proteger la salud del personal hospitalario
  • Generar un Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica

¿Qué cuanto costaría esto? no mucho, dice esta propuesta, no más de 20,000 millones de pesos.

¿Qué cuantas vidas se podrían salvar de tomarse estas medidas? Tan solo con el uso obligatorio del cubrebocas, más de 27,000 aproximadamente.

¿Qué cuanto se va a invertir en PEMEX (floreciente industria mexicana) en el presupuesto recientemente presentado? Alrededor de 500,000 millones de pesos.

¿Qué cuantas probabilidades tienen estas propuestas de ser implementadas? Desgraciadamente bajas.

Supongo que el “detente” y las “estampitas” continuarán formando parte del amplio repertorio de políticas públicas puestas en marcha contra el Covid-19 en la actual administración. En fin, bienvenidos a la Edad Media.

Tere Vale

Psicóloga

Columna invitada

Psicóloga, conductora, escritora, comentarista de Grupo Fórmula.