Con el mundo atravesando por una recesión económica caracterizada por el desplome de la producción de bienes y servicios, cierre de empresas, perdida de empleos, una guerra comercial y un creciente endeudamiento público y privado, las inversiones se alejan cada vez más de la economía real para mejor insertarse en el mundo digital. Durante el transcurso de la actual pandemia, hemos visto como empresas digitales han crecido enormemente: Zoom, Amazon, Uber Eats, Cisco, por mencionar sólo algunas, han incrementado su valor de mercado de manera considerable en un lapso de tiempo muy corto. Pero dentro de este mundo digital existe un grupo de compañías que también está destacando por su crecimiento acelerado, cuyas actividades económicas son poco convencionales y están basadas en las tecnologías de cadenas de bloques.

Así es, las criptomonedas están captando un creciente flujo de capitales que se está refugiando en la economía digital ante la caída de la economía real.

Sabemos bien que Bitcoin y Ether dominan el mercado de criptomonedas, pero recientemente Ripple se ha acercado de una manera inesperada a las lideres, al alcanzar en este mes un valor total de mercado de 30 billones de dólares.

 Creada en 2012, Ripple empezó con un crecimiento muy discreto, pero desde 2017 se denotó; sólo en los últimos tres años ha cobrado más de 1.2 billones de dólares en tenencias de su criptomoneda conocida como XRP. Actualmente mantiene un 55% de la oferta total del mercado, la cual equivale a 16 billones de dólares.

El objetivo fundamental de la compañía es convertirse en el principal sistema de pagos digital utilizando como plataforma software diseñado por su división de negocios tecnológicos. Un paso más que la empresa ha dado, para poder alcanzar dicho objetivo, es convertirse en una opción adicional para el envío de remesas. De acuerdo con datos de Ripple, al mes de junio de este año logró captar alrededor de 7% de total de remesas enviadas de Estados Unidos a México, mediante una fuerte campaña de penetración basada en una disminución substancial de las comisiones financieras.

Debido a su crecimiento y, por ende, la cantidad de recursos que está captando, Ripple está invirtiendo en fuertemente en tecnologías de cadenas de bloques, seguridad y desarrollo de una aplicación para lograr su principal meta. Existen varios sitios web y empresas que ya utilizan su plataforma como sistema de pagos y sin duda seguirá creciendo. 

Un aspecto relevante del escenario que estamos viviendo en estos momentos, es que la innovación tecnológica no se ha visto afectada por la recesión económica, sino todo lo contrario. Se está gestando un cambio en el paradigma económico vigente tan fuerte que muy pocas empresas con actividades económicas tradicionales podrán sobrevivirlo. El ritmo de crecimiento de la economía digital está muy por encima del de la economía real. Sin duda la economía digital genera spillovers y beneficios hacía la economía real, pero difícilmente logrará generar los niveles de producción y empleo necesarios para mantener la calidad de vida de las personas. 

*El autor es economista, con maestría y doctorado en Ciencias Económicas por la UAM. Realizó estudios sobre “International Political Economy” en la London School of Economics, Reino Unido,  en 2016 y 2017. 

Es secretario de Investigación de la Facultad de Empresariales de la Universidad Panamericana, (UP), campus México, se ha desempeñado como Jefe de la Academia de Economía, Secretario Académico y Secretario de Investigación de la Escuela de Gobierno y Economía de la Universidad Panamericana, profesor investigador de tiempo completo. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde el 2010.