El gobierno mexicano no busca eliminar las afore para crear una sola afore estatal, ni busca expropiar los recursos de las pensiones de los trabajadores y tampoco pretende canalizar los ahorros a los proyectos de infraestructura que planea realizar.

Así de contundente, así de clara es la respuesta del presidente de la Consar, Abraham Vela, quien deslinda al gobierno federal del Partido del Trabajo, que semanas atrás planteó una iniciativa de ley para desaparecer a las afore privadas y crear una sola controlada por el gobierno mexicano.

Rechaza las medidas extremas que se han externado en medios de comunicación.

Tampoco expropiación

Ni la expropiación de los ahorros de los trabajadores, ni el uso específico del ahorro pensionario para apalancar los grandes proyectos de infraestructura, están entre los planes del nuevo gobierno.

La creación de una afore única, administrada por un burócrata, implica una gran tentación para que el gobierno federal quiera echar mano de los recursos de los trabajadores para propósitos distintos del ahorro y retiro de los trabajadores, dice el responsable del órgano que regula y supervisa a las empresas que administran una bolsa que representa ya 14% del Producto Interno Bruto.

Realizar una acción de esa naturaleza implicaría un riesgo de expropiación; sería el equivalente a la expropiación de los recursos que depositan los ahorradores en los bancos.

Se estaría regresando a un sistema de reparto en donde hay una definición contributiva, pero sin beneficio definido.

Y tendría un efecto catastrófico en la confianza sobre el sistema pensionario mexicano que tardaría décadas para ser recuperada.

Inversiones responsables

La presente administración —dice Vela— está muy consciente de los riesgos que conlleva tener una afore única, administrada por un burócrata; o de nacionalizar, expropiar los recursos de los trabajadores o incluso que, vía Consar, esos recursos se canalicen al financiamiento de los proyectos de infraestructura de la actual administración o sus programas sociales.

El funcionario recuerda que el régimen de inversión que propone Consar es aprobado por sus distintos órganos de gobierno y establece límites, tanto por emisores, como por tipo de instrumentos, y en qué se pueden invertir esos recursos.

Y pone ejemplos: 1.- Lo que invirtieron las afore en Texcoco era mucho menos de lo que podían invertir. 2.- Lo que invirtieron las afore en ICA era mucho menos de lo que podían haber invertido. 3.- Lo que invirtieron en Oro Negro era mucho menos del límite máximo fijado por el régimen de inversión.

En otras palabras, las afore sólo invierten, cuando sus análisis prevén un proyecto rentable, la cantidad que consideren necesaria para administrar los recursos de acuerdo a la normatividad que establece el órgano regulador.

Otro ejemplo muy claro es el caso de las tenencias de las afore en deuda emitida por Pemex.

Las afore tienen un límite sobre cuánto de la deuda de Pemex pueden comprar.

A la fecha sólo son tenedoras de 6.5% de toda la deuda de Pemex cuando el límite que tienen es mucho mayor que eso.

En ese sentido, las afore son cautas porque constantemente están buscando la diversificación del portafolio con el propósito de administrar mejor sus riesgos, al mismo tiempo que procuran obtener un rendimiento efectivo.

El mandato de la Consar, es ser el custodio de los recursos de los trabajadores, y por eso establece una regulación y supervisión muy específica para que no se materialicen escenarios radicales o iniciativas que pongan en riesgo el ahorro de los trabajadores.

2021, el reto

Para Consar el riesgo inminente es el año 2021, cuando se jubilen los trabajadores de la primera generación SAR.

A partir de ese año se jubilarán alrededor de 80,000 personas y de ese total 70% no va a cumplir con el requisito de 1,250 semanas de cotización en el IMSS, y eso lo que implica es que no tienen derecho a una pensión.

Van a tener lo que se llama negativa de pensión, lo que significa que van a poder llevarse sus recursos del SAR y eso es todo lo que van a tener para los años que les quedan de vida.

Y aunque tendrán derecho a la pensión universal tendrán que esperar tres años paras recibirla, pues si se jubilan a los 65 años, tendrán derecho para obtenerla hasta que cumplan 68 años.

Por eso es previsible que en el año 2021 se registre un descontento social porque las expectativas de los trabajadores serán mayores a lo que realmente van a obtener.

El problema de origen son las aportaciones de 6.5%, que son las más bajas del mundo y desde el principio se sabía que eran muy bajas.

Al final sólo dará para una tasa de remplazo de entre 24.7 y 30% del último salario de los trabajadores.

Se requiere elevar la aportación a 15% de manera gradual y lo más probable es que el aumento tenga que provenir de los trabajadores, porque hoy la mayor aportación la hacen los empresarios y el gobierno tiene limitaciones presupuestales.

Ese es el meollo de la gran reforma de pensiones que viene y que tendrá que plantearse próximamente.

Pero ayudará a resolver en el largo plazo. El problema inminente es el año 2021, reconoce Abraham Vela.

ATISBOS

GAS.- Enoch Castellanos, nuevo presidente de Canacintra, asegura que los industriales de estados del centro y norte del país ya están recibiendo la petición de Pemex para que se reduzca en 27% el consumo de gas de las industrias. El problema es grave, dice el dirigente, están parados ocho gasoductos que iban a traer gas de EU. Pemex disminuyó su producción de gas e importamos más de la mitad de lo que consumimos.

Marco A.Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.