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GICSA adquirirá títulos de inversionistas y dejará la Bolsa mexicana
La desarrolladora inmobiliaria, dueña de la Isla en Acapulco, ofrecerá una prima a los accionistas del 34% sobre sus títulos y reconoció baja liquidez de la acción.

La empresa deja la BMV por falta de liquidez y bajo valor de sus acciones. Foto EE: Gilberto Marquina
GICSA, una compañía dedicada al desarrollo inmobiliario prepara una Oferta Pública de Adquisición (OPA) voluntaria por la totalidad de las acciones en manos del público inversionista, un movimiento que apunta a su desliste de la Bolsa Mexicanas de Valores (BMV)mna poco más de una década desde su debut en Bolsa.
La empresa, con activos como los centros comerciales Fórum Buenavista y La Isla Acapulco, indicó que ofrecerá a sus inversionistas 3.80 pesos por acción, lo que representa una prima de 34.8% respecto al precio promedio ponderado de cotización de los últimos 30 días.
La OPA representa “una oportunidad de liquidez ordenada y equitativa para sus accionistas”, dijo GICSA en un comunicado.
La noticia disparó el precio de las acciones de la empresa 7.37% el viernes hasta los 3.06 pesos por título, su mejor desempeño diario desde octubre de 2025. Durante el día llegaron a negociarse en 3.16 pesos, su mayor nivel en cuatro años.
De acuerdo con la compañía, esta decisión está relacionada con su baja bursatilidad y liquidez, lo que limita la capacidad de los inversionistas para monetizar sus posiciones.
El volumen de operación de sus acciones es de 0.02%, nivel por debajo de otras compañías como Nemak (0.11%). Además, mantiene una relación precio-valor en libros de 0.1 veces, nivel inferior al promedio de las emisoras del S&P/BMV IPC, el principal índice accionario del país, que ronda 2.5 veces.
Llegó a Bolsa en el 2015
La empresa llegó al mercado accionario en junio de 2015, año en el que también se listaron la financiera Unifin, la viviendera Javer y Nemak.
En ese entonces, recabó 7,202 millones de pesos (465 millones de dólares al tipo de cambio de ese momento) mediante la colocación de acciones en México y el extranjero, recursos destinados a financiar la construcción de 14 proyectos.
GICSA impulsó el modelo de “malltertainment”, el cual combina compras con experiencias de entretenimiento inmersivo.
Al cierre del año pasado contaba con 18 propiedades en operación, con un área bruta rentable de poco más de 1 millón de metros cuadrados.
GICSA se dedica al desarrollo, inversión, comercialización y operación de centros comerciales, oficinas corporativas y de uso mixto, un esquema similar a los Fideicomisos de Infraestructura y Bienes Raíces (Fibras) especializados en estos segmentos, pero sin los beneficios fiscales más extensos que privan en ese sector, al sujetarse al régimen de Sociedad Anónima Bursátil de Capital Variable (SAB de CV).
Al cierre del 2025, sus ingresos totales de propiedades sumaron 5,102 millones de pesos (mdp), con un ingreso operativo neto de 4,072 mdp y márgenes de ingreso operativo neto de 79.8 por ciento.
Su cartera estaba integrada por 18 propiedades en 9 estados de la República, además de la Ciudad de México, con un área bruta rentable total de 1.022 millones de metros cuadrados.
La empresa desarrolladora es controlada por la familia Cababie Daniel, con una participación aproximada de 57%, de acuerdo con su informe anual 2024.
El 24% de los títulos está en manos del público inversionista, mientras que el 18% restante corresponde a otros inversionistas, consejeros y otras partes relacionadas.
La decisión se da además, luego de una nueva estrategia adoptada tras superar una crisis provocada por las medidas gubernamentales para contener la pandemia de Covid-19, que llevó a la compañía a priorizar la preservación de capital.
Como otras empresas del sector, GICSA implementó medidas de apoyo a sus clientes, por lo que actualmente enfrenta una sanción del regulador del mercado, misma que será impugnada.
En 2023, la empresa detuvo nuevas inversiones, adquisiciones y el desarrollo de proyectos. Desde entonces, enfrentó presiones para el pago de sus bonos, lo que la llevó a vender activos para amortizar pasivos.
Ahora, GICSA busca transitar de su enfoque en el desarrollo de inmuebles hacia uno centrado en la reducción y gestión eficiente de pasivos, así como en la eficiencia operativa, con el objetivo de consolidarse como administrador de activos.
Hasta marzo mantenía un nivel de apalancamiento, medido como la relación entre deuda neta y flujo operativo, de 6.4 veces.
GICSA añadió que, de manera independiente de la OPA, continúa explorando alternativas estratégicas para su transformación, que podrían incluir fusiones, escisiones, reorganizaciones corporativas, adquisiciones de activos o alianzas, entre otras.
Dejan el mercado
Un desliste de GICSA seguiría a movimientos similares de compañías como GMéxico Transportes, Terrafina y Javer.
En los últimos años se deslistaron más de 20 empresas del mercado bursátil nacional, entre las que se encuentran Lala, Bachoco, Elementia, Santander, Sanborns, Rassini, Bio Papel, entre otras. La principal causa del desliste de empresas es la falta de bursatilidad y el bajo valor que le da el mercado a las empresas.