El índice Dow Jones llegó a perder más de 700 puntos el miércoles, mientras los inversores apostaban por activos seguros después de que los nuevos pedidos de bienes fabricados en Estados Unidos se desplomaron a un mínimo de 11 años y las nóminas privadas cayeron por vez primera desde 2017.

El Dow y el S&P 500 cerraron en la víspera su peor primer trimestre de la historia, ya que las medidas para frenar el coronavirus vaciaron las calles de zonas comerciales, provocaron despidos masivos y detuvieron la actividad empresarial.

A las 15:46 GMT, el Promedio Industrial Dow Jones caía 709.93 puntos, o un 3.24%, a 21,206.02 unidades; el S&P 500 bajaba 82.89 puntos, o un 3.21%, a 2,501.7 unidades; y el Nasdaq cedía 184.066 puntos, o un 2.39%, a 7,516.032 unidades.

Por si fuera poco, el colapso de los precios del crudo se cobró su primera gran víctima, ya que Whiting Petroleum solicitó protección por quiebra bajo el Capítulo 11 de la ley estadounidense. Sus acciones se hundían un 42 por ciento.

Las acciones de firmas inmobiliarias, servicios públicos y productos de primera necesidad, que se habían mantenido mientras eran consideradas estables en tiempos de extrema volatilidad, perdían entre un 1% y un 6.7 por ciento.

Ante el inminente comienzo en dos semanas de la temporada de reportes corporativos trimestrales, se espera que las firmas del S&P 500 entren en una recesión de ganancias en 2020, con una bajada del 3.7% en el primer trimestre y del 9.6% en el segundo.

Acciones sensibles a las tasas de interés en el índice bancario cedían un 5%, mientras que aerolíneas, hoteles y operadores de cruceros restaban entre 5 - 7 por ciento.

El sector energético cedía otro 3%, mientras los expertos dicen ahora que los precios del crudo podrían hundirse hasta un solo dígito, un declive exacerbado por una guerra por la cuota de mercado entre grandes productores mientras el mundo se queda sin espacio para almacenar tanto crudo.

erp