La temporada de resultados comienza a animarse, si bien el entusiasmo de los inversionistas parece desvanecerse.

Las medidas de expansión monetaria para apuntalar la economía impulsaron a las acciones estadounidenses a cerca de máximos de cinco años en septiembre, pero ahora los inversionistas están desplazando su atención nuevamente a las perspectivas corporativas y el panorama no es bueno.

Los primeros resultados trimestrales han destacado esas preocupaciones, que pueden verse exacerbadas cuando decenas de compañías importantes -incluyendo los componentes del Dow General Electric, Microsoft Corp. e International Business Machines Corp- publiquen sus resultados esta semana.

Cautela es sin duda la palabra dado que Europa y China parecen seguir pesando en las ganancias , dijo Michael Loewengart, director de Estrategia de Inversión en E-Trade Financial.

El tono general es tan pesimista que podríamos ver algunas sorpresas positivas, si bien podríamos no obstante sufrir considerables pérdidas si las noticias son malas , agregó.

Las ganancias de las compañías del S&P 500 estarían cayendo 3% anual este trimestre, en su primer descenso en tres años, por una desaceleración en el crecimiento de China y la crisis de deuda de Europa, que recientemente provocó que el Fondo Monetario Internacional recortara su perspectiva de crecimiento económico global del 2012.

Las acciones financieras serán el centro de la atención, ya que Bank of America Corp., Citigroup Inc., Goldman Sachs Group Inc. y Morgan Stanley darán a conocer sus resultados trimestrales.

El viernes, JP Morgan Chase & Co. y Wells Fargo & Co. generaron cierta cautela en el sector, a pesar de que ambos reportaron ganancias mejores a las esperadas.

Necesitamos ver que a los grandes bancos les va bien, ni JP Morgan ni Wells nos proporcionaron el impulso que estábamos esperando , dijo Wayne Kaufman, analista de Thomas Financial en Nueva York.

De 6% de las compañías del S&P 500 que reportaron sus resultados, 59% superó las expectativas de ganancias menos que el promedio de 67% que superó las proyecciones en los últimos cuatro trimestres, de acuerdo con datos de Thomson Reuters.

El S&P 500 cayó 2.2% la semana pasada, su mayor caída porcentual semanal desde junio, ante la cautela sobre la temporada de resultados.