En julio, los principales índices bursátiles en Estados Unidos lograron acumular ganancias por segundo mes consecutivo, en medio de una incertidumbre europea y más señales de desaceleración económica, incentivando las expectativas de que los principales bancos centrales en el mundo implementarán nuevos estímulos económicos.

Pese a que la última jornada de julio prevaleció un tono negativo, el Dow Jones y el S&P cerraron el séptimo mes del año con ganancias de 1%, mientras que el Nasdaq acumuló un retroceso mensual de 0.4 por ciento.

En Europa, España tuvo un mes difícil. Con una banca con fuertes problemas de capitalización, la región aprobó un rescate; pero éste no sería el único problema para el gobierno de Mariano Rajoy. Hacia mediados del mes, comunidades autónomas como Murcia y Valencia solicitaron ayuda al gobierno, inyectando incertidumbre a los mercados españoles, al de deuda principalmente, elevando la prima de riesgo a nuevos máximos históricos sobre 630 puntos base. Así, el principal índice bursátil español, el Ibex-35, se desplomó 5.1 por ciento.

Pese a lo anterior, el Stoxx 600 subió 4.4% desde mínimos mensuales alcanzados el 25 de julio. El índice accionario europeo se recuperó hacia finales del mes, luego de que las autoridades en la región dieran señales en favor de preservar la unión monetaria.

El Presidente del BCE dijo la semana pasada que haría lo posible por aliviar la crisis.

EL EURO RETROCEDIÓ 2.8% EN EL MES

En el mercado cambiario, el euro no logró recuperar terreno al cierre del mes y concluyó julio con una baja de 2.8% en 1.2304 dólares, según datos de Reuters. En tanto, frente al yen, la divisa comunitaria perdió 4.9% en el mes.

De acuerdo con Actinver, la divisa comunitaria tendría que romper el nivel de 1.2369 dólares para mejorar su señal. En julio, el euro llegó a cotizar en máximos de hasta 1.2389 dólares hace una semana, a lo que siguió una corrección.

A LA ESPERA DE LOS BANCOS CENTRALES

Agosto iniciará con dos importantes reuniones: la de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y la del Banco Central Europeo (BCE). Los mercados parecen conscientes de que el banco central estadounidense permanecerá inmóvil hasta no observar el siguiente paso del BCE , anticipó Banorte-Ixe.

Santander advirtió sobre una posibilidad de que la Reserva Federal espere hasta la reunión del 12 y 13 de septiembre para anunciar un programa de compra de bonos del Tesoro y de bonos respaldados por hipotecas por un monto de 600,000 millones de dólares .

El jueves tocará el turno del BCE. Las expectativas son altas, sobre todo, luego de que el presidente del instituto, Mario Draghi, declarara que usarían todas las herramientas a su disposición para ayudar a aliviar la tensión en la región.

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Draghi tiene que cumplir su compromiso de implementar medidas más agresivas para enfrentar la crisis, en caso contrario, decepcionaría las elevadas expectativas de los mercados y podría provocar un resurgimiento de la volatilidad , agregó Santander.