Ni la posibilidad de que la Reserva Federal opte finalmente por no bajar la tasa de interés, ni las incertidumbres sobre el crecimiento global que podrían dañar el consumo, ni los planes de Facebook de lanzar su propia moneda digital están haciendo mella en Visa.

La compañía estadounidense de medios de pago se sitúa en zona de máximos históricos en Bolsa tras acumular una revalorización de 34.71% en lo que va del año.

Este impulso, que no se ha visto detenido ni con las caídas generalizadas que experimentó Wall Street, acerca el valor de Visa a los 400,000 millones de dólares por primera vez en su historia.

Los analistas confían en los altos márgenes de rentabilidad de la empresa de tarjetas y en su capacidad para seguir creciendo en volumen de negocio.

Las estimaciones adelantan unos ingresos de 22,800 millones de dólares este año, 10% más, con un beneficio neto de 12,056 millones de dólares, por encima de los 10,300 millones del 2018.

Según los cálculos de los analistas, el margen operativo neto de Visa superará el 67 por ciento.

Atractivo

Estos datos convierten a la compañía en atractiva para los accionistas, pese a que Visa apenas reparte dividendos.

En general, el consenso de analistas tiene buenas valoraciones sobre la empresa, a la que dan un precio objetivo de 181 dólares, frente a los 177.736 dólares a los que cotiza actualmente en la Bolsa de Nueva York.

Se espera que Visa Inc. reporte sus resultados financieros al segundo trimestre del 2019 el próximo 23 de julio al cierre del mercado.

Actualmente, la firma se encuentra en un periodo de silencio durante el cual los directivos no pueden dar opiniones sobre sus resultados financieros. (Con información de Expansión/España y agencias)

[email protected]