El castigo que otorgaron los inversionistas a OHL tras la publicación de unas pérdidas de 843 millones de euros se trasladó a las firmas de inversión.

La constructora española sufre para salir de sus mínimos desde el 2003 en Bolsa y para remontar parte de 90% de caída que acumula desde los récords alcanzados en el 2014. Su cotización perdió el soporte de 2 euros el pasado jueves. desde entonces no ha tenido ocasión de recuperar este nivel.

La publicación la semana pasada de los resultados correspondientes al primer semestre del año desató una nueva oleada bajista.

El anuncio de pérdidas de 843 millones de euros hasta junio debido al impacto del traspaso del negocio de concesiones y la caída de 9% en las ventas agravaron las dudas sobre la capacidad del grupo para reducir su deuda.

Duro rechazo

La respuesta de los inversores no dejó lugar a dudas. Las acciones de OHL reaccionaron el pasado jueves con un desplome final de 23.7% hasta 1.96 euros.

El castigo continuó un día después, con descensos adicionales el viernes de 12.4 por ciento.

Ayer volvió a caer en Bolsa, esta vez 1.26% a 1.81 euros.

La constructora se ha convertido en uno de los peores valores de todo el mercado en lo que va del año, con un castigo próximo a 60% desde enero. Esta caída ha reducido su capitalización al borde del nivel de 500 millones de euros.

Los ajustes en las posiciones bajistas de los hedge funds persisten y las firmas de inversión enfrían las opciones de remontada en Bolsa de OHL.

El banco suizo se ajustó al desplome sufrido en Bolsa en la última semana por OHL y bajó drásticamente su valoración, nada menos que 40 por ciento.

El nuevo precio objetivo se sitúa en 2 euros por acción, un nivel que limita a 10.5% el potencial de subida respecto al cierre de OHL (1.809 euros).