El martes pasado, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) emitió su reporte sobre oferta y demanda al mes de noviembre y a pesar de que tradicionalmente no es un reporte que represente grandes sorpresas al mercado, en esta ocasión existía una gran expectativa en el mercado, básicamente por dos razones:

La primera tenía que ver con los informes emitidos por empresas privadas en días recientes que mostraban mayores rendimientos y, por ende, mayores expectativas de producción, tanto en maíz como en soya, en comparación con las expectativas mostradas por el USDA en su reporte del mes pasado.

La segunda era ver si finalmente el USDA se animaba a recortar las expectativas de exportación tanto en maíz como en soya, ya que el ritmo actual de las mismas para maíz son las más bajas desde el ciclo 2012-2013, y son las segundas más bajas para estas alturas del año comercial (septiembre 2015-agosto 2016) en los últimos 29 años, lo cual se explica por una menor demanda y también por un dólar fuerte que ha encarecido los granos estadounidenses frente a los sudamericanos.

Al final del día, los datos emitidos por el USDA fueron bajistas al subir rendimientos, producciones y finalmente haberse animado a recortar las expectativas de exportaciones.

En maíz a nivel mundial, el USDA le incrementó fuerte a los inventarios iniciales, y más moderado a la producción, dando una oferta total de 1,183.08 millones de toneladas; es decir, 14.45 millones de toneladas más que el mes pasado, mientras que al consumo el USDA le recortó 9.63 millones de toneladas, generando así un incremento de 24.08 millones de toneladas en los inventarios finales, para ubicarlos en 211.91 millones de toneladas.

A nivel Estados Unidos, el USDA sorprendió al ubicar el rendimiento en 10.63 toneladas/hectárea contra 10.53 que esperaba el consenso del mercado. Lo anterior impacto en un incremento en la expectativa de producción, por 2.51 millones de toneladas, con respecto al mes anterior, al ubicarla en 346.83 millones de toneladas.

Por el lado del consumo, sorpresivamente le redujo al uso para etanol en 1.91 millones de toneladas, y finalmente le recortó a la expectativa de exportaciones en 1.27 millones de toneladas para ubicarlas en 45.72 millones. Así, el consumo total se redujo en 2.54 millones de toneladas, para quedar en 346.85 millones.

Con todo lo anterior, los inventarios finales aumentaron en 5.05 millones de toneladas, quedando en 44.71 millones de toneladas versus los 40.41 que le apostaba el mercado.

Así, el maíz a marzo del 2016 ha perdido desde el pasado 13 de julio 20.93%, equivalente a 38.09 dólares/tonelada o 638.79 pesos/tonelada.

En el caso de la soya a nivel mundial, el reporte del USDA le redujo los inventarios finales en 2.28 millones de toneladas para ubicarlos en 82.86 millones; sin embargo, soya sigue habiendo mucha, sobre todo si consideramos que en apenas tres años, los inventarios se incrementaron en 47.46 por ciento.

Pero lo bueno vino por el lado de Estados Unidos, en donde el USDA le incrementó el rendimiento a 3.25 toneladas/hectárea contra 3.19 que esperaba el promedio del mercado, generando un aumento en la producción de 2.53 millones de toneladas, para quedar en 108.35 millones y ubicar la oferta total en 114.36 millones de toneladas.

Por el lado del consumo, el USDA simplemente sorprendió a todos cuando incrementó a 46.67 millones de toneladas las exportaciones en vez de bajarlas, quedando el consumo total en 101.73 millones y los inventarios finales en 12.66 millones; es decir, 1.09 millones más que el mes anterior.

Al final del día, el reporte para soya también fue bajista, donde el contrato a marzo del 2016 ha caído 16.99% desde el pasado mes de junio, equivalente a 64.49 dólares/tonelada o 1,081 pesos.

Finalmente, y con el afán de no aburrirlos con tanto número, los inventarios finales de trigo a nivel mundial sufrieron una reducción de apenas 1.19 millones de toneladas para quedar en 227.30 millones, mientras que en Estados Unidos el USDA le redujo al consumo 1.36 millones de toneladas directamente de las expectativas de exportación que las ubicó en 21.77 millones, quedando así los inventarios finales en 24.79 millones de toneladas.

Tras toda esta numeralia que les he presentado, queda claro que hay que cubrirse ¡ya!

*Alfonso García Araneda es director general en Gamaa, derivados.

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