De junio del 2020 a mayo del 2021, los juzgados desecharon 97 casos que no se consideraron susceptibles de ser revisados bajo la Ley de Concursos Mercantiles.

Los juzgados, principalmente de la Ciudad de México, encuentran cualquier tecnicismo en las solicitudes para no darle entrada a los procesos en perjuicio del bienestar de las empresas, destacó Alfonso Castro.

El socio del despacho Castillo y Castro destacó que existe una lista importante de concursos mercantiles bateados. 

“Los procesos mercantiles son una mala señal de la situación económica, siempre hacen ruido. Les está lloviendo a los juzgados federales, que no son especialistas y los concursos son complejos y prefieren otro tipo de juicios que un concurso mercantil”, destacó.

De acuerdo con el Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles (IFECOM), en el citado periodo se rechazaron por jueces federales en la Ciudad de México 44 procesos, en Quintana Roo 12, en el Estado de México 9 y en Nuevo León ocho.

Alejandro Sánchez Mújica, socio del despacho Thompson Knight (TK) comentó que ese tipo de procesos son difíciles para los jueces. Explicó que se debería contar con juzgados especializados en la materia.

El abogado dijo que el objetivo de la Ley de Concursos Mercantiles es preservar las fuentes de trabajo y a las empresas. En muchos de los casos no se dan por la falta de cultura y tabú en contra de los procesos de conciliación.

Poco recurridos

Edgar Bonilla, director general del IFECOM destacó que los jueces pueden desechar los juicios y no darles entrada por la falta de la presunción de la necesidad de un concurso mercantil.

Cuestionado sobre la falta de capacidad de los jueces para llevar esos procesos, el funcionario federal destacó que los juristas están altamente capacitados, sin embargo por la falta de juicios en la materia no se tiene la experiencia necesaria.

En México en 21 años, se han llevado a cabo 824 concursos mercantiles y existen estados en los que no se llevaron a cabo esos procesos. 

En el país existen 117 especialistas en concursos mercantiles, de los cuales 38 están en la Ciudad de México, 16 en el Estado de México, 16 en Nuevo León, aunque estados como Nayarit y Colima, no tienen ninguno.

Se requiere, manifestó, dar a los jueces herramientas para llevar a cabo su trabajo, como compartir conocimientos con ellos en economía, contabilidad, finanzas de empresas, entre otras.

Alejandro Sánchez detalló que el proceso es muy utilizado en Estados Unidos y que en el caso de México las empresas buscan negociar con los acreedores para salir del problema.

El abogado que llevó el proceso de concurso mercantil de Vitro, la productora de vidrio más grande de México, dijo que antes, la ley, que se llamaba Ley de Quiebras y Suspensión de Pagos, era aterradora para las empresas. 

Ahora, agregó, las organizaciones pueden llevar a cabo un proceso de reestructura en el que salgan adelante después de un proceso de cambio y no que piensen en el concurso mercantil como una sentencia de muerte.

Alfonso Castro coincide. “Tal cual, el concurso mercantil está mal entendido. Se trata de una gran herramienta para ayudar a las empresas, a los trabajadores, a los deudores y a los acreedores, a salir adelante.

eduardo.huerta@eleconomista.com