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Reacción súbita del tipo de cambio ante el incremento en tasas de interés

En julio del año pasado comentamos en este espacio que la pregunta más frecuente que nos hacen nuestros clientes en Signum Research y Punto Casa de Bolsa es, ¿qué pensamos del tipo de cambio? En ese momento y ahora decimos que el tipo de cambio se encuentra subvaluado.

En julio del año pasado comentamos en este espacio que la pregunta más frecuente que nos hacen nuestros clientes en Signum Research y Punto Casa de Bolsa es, ¿qué pensamos del tipo de cambio? En ese momento y ahora decimos que el tipo de cambio se encuentra subvaluado

También comentamos y detallamos, en uno de nuestros reportes, que esa subvaluación era función de dos variables: (1) los precios del petróleo y (2) el diferencial de tasas libres de riesgo entre México y EU.

Los precios del petróleo, aunque estadísticamente tienen un peso, en realidad no fundamentan en mayor medida la subvaluación del tipo de cambio, porque México esencialmente ya no es un país petrolero en el sentido de que dependa de los hidrocarburos para obtener divisas de hecho, en los últimos datos de balanza comercial encontramos que la balanza petrolera es deficitaria para México. En todo caso, la importancia del precio del petróleo se da en función de la dependencia que muestran las finanzas públicas en torno a Pemex.

En un trabajo de investigación de finales del 2014, demostramos que cada vez que el barril de petróleo pierde más de 10% de su valor, nuestra moneda invariablemente se deprecia de manera significativa.

Finalmente, en julio comentamos que el peso mexicano, al ser la moneda de país emergente más líquida, constituye una cobertura natural frente a la importante desaceleración, o colapso, en ciertas economías emergentes –que paradójicamente sí dependen en gran medida de los precios de los commodities. El peso mexicano es la única moneda en América Latina que cotiza 24 horas al día y cuyo intercambio, que supera los $135,000 millones diarios, no se justifica por las operaciones registradas en la balanza de pagos de nuestro país.

En julio comentamos que, para evitar que los inversionistas institucionales castiguen al peso mexicano por los pecados de las otras economías emergentes, el Banco de México simplemente podría incrementar el costo del hedge aumentando las tasas de interés en pesos . En otra ocasión, mencionamos también que un incremento en tasas en México en los mismos puntos base que el aumento en Estados Unidos sería inútil porque básicamente el costo relativo del hedge queda en los mismos términos o incluso se abarata proporcionalmente. En este sentido, para fortalecer la moneda, era necesario que el Banxico incrementara las tasas de referencia de forma más que proporcional a lo que lo hace la Fed.

Esto es justo lo que sucedió el pasado miércoles 17, cuando la Junta de Gobierno del Banco Central decidió incrementar su tasa de interés de referencia en 50 puntos base. Aunque desde nuestro punto de vista el aumento pudo haber sido mayor, el efecto fue inmediato.

En cuestión de minutos, la moneda se apreció en el mercado spot más de 5%, aunque al ver este movimiento en el mercado cambiario, muchos agentes económicos salieron a comprar dólares relativamente baratos, quizá para enfrentar compromisos de corto plazo en esa moneda, por lo que la apreciación al final de la jornada fue un poco menor. No obstante, durante la jornada del jueves, el peso siguió apreciándose.

Es muy probable que, en la medida en que el tipo de cambio se aprecie, muchos administradores de fondos se vean forzados a cerrar sus posiciones cortas, comprando pesos, con lo que la apreciación se podría acelerar en los próximos días.

En todo esto, evidentemente también tuvo un efecto el anuncio de recortes al gasto público, pero desde nuestro punto de vista esta medida, que efectivamente genera confianza, no fue la que sustentó la apreciación súbita del peso.

En nuestra nota de julio comentamos que: Nos queda claro que eventualmente el tipo de cambio tenderá a un equilibrio entre 14 y 15 pesos por dólar, siempre y cuando no se salga de control y afecte el nivel general de precios .

Aparentemente, indicios de que esto último ya está sucediendo llevaron a la autoridad monetaria a tomar la decisión que debió haber ejecutado hace meses.

Por ello, es probable que el equilibrio ya no se encuentre en el rango que estimamos anteriormente, sino entre los 15 y 16 pesos por dólar por lo que incluso así, nuestra moneda aún se encuentra considerablemente subvaluada.

En la medida en que el costo del hedge contra el peso, es decir la tasa de interés en moneda nacional, se incremente, la moneda mexicana se podría acercar rápidamente al equilibrio, como quedó demostrado en la jornada cambiaria del pasado miércoles.

*Héctor O. Romero y Ana Tellería, director general y analista cuantitativa senior, respectivamente, en Signum Research

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