Por primera vez desde la promulgación de la reforma energética, durante el ejercicio fiscal 2017 se presentaron excedentes en los ingresos petroleros netos por un monto de 17,905.9 millones de pesos, destacó el Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo (FMP).

En un comunicado, el fideicomiso informó que durante su primera sesión extraordinaria del año, celebrada este martes, el Comité Técnico determinó que dicho monto forme parte de la reserva del fondo.

Destacó que con ello, el fondo cuenta con los recursos para cumplir una más de sus funciones principales: la administración de un patrimonio de largo plazo en beneficio de las generaciones presentes y futuras de mexicanos.

En esta sesión, el Comité Técnico del FMP aprobó constituir la reserva del fondo por una cantidad de 17 mil 905.9 millones de pesos, correspondiente a los excedentes en los ingresos petroleros netos generados durante el ejercicio 2017, conforme al artículo 93, último párrafo, de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (LFPRH).

Conforme a esta legislación, el monto aprobado corresponde a los excedentes en los ingresos petroleros netos publicados en el “Informe sobre la situación económica, las finanzas públicas y la deuda pública del cuarto trimestre de 2017”, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Estos excedentes se explican principalmente por la evolución favorable de los precios del petróleo observada en 2017, “con lo que México cuenta con un fondo soberano para el ahorro e inversión en activos financieros similar al de otras economías con importantes recursos naturales no renovables”, subrayó.

Señaló que estas acciones conforman un hito más en la consolidación de la reforma energética, y un paso más para que el FMP se constituya como un mecanismo de apoyo de largo plazo para las finanzas públicas, en beneficio de las generaciones presentes y futuras de mexicanos.

El Fondo Mexicano del Petróleo inició operaciones el 1 de enero de 2015, y es un fideicomiso administrado por el Banco de México como fiduciario, en el que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público es el fideicomitente.

El fondo tiene como objetivo recibir, administrar y distribuir los ingresos derivados de las asignaciones y contratos de exploración y extracción de hidrocarburos, con excepción de los impuestos, así como administrar los aspectos financieros de dichos contratos, es decir aquellos relacionados con el cálculo y pago de las contraprestaciones para el Estado y los contratistas.