A pesar de la rebaja en la nota de España por parte de Standard and Poor’s (S&P), la prima de riesgo (diferencia entre el bono español a 10 años y su homólogo alemán) registró una caída de 13 puntos base en la primera sesión de la semana.

La prima de riesgo cayó hasta los 341 puntos, tras abrir sobre los 354; de acuerdo con los operadores el relajamiento se debió a la intervención del Banco Central Europeo que no dudo en salir a comprar deuda de España e Italia.

Otro factor que jugó en favor fue la subasta que llevó acabo el Tesoro francés, misma que fue bien recibida al lograr colocar 8,590 millones de euros a una tasa de interés más baja, en la que se volvió la primera de la subasta después de que S&P le quitara la AAA al país galo.

En este contexto, el rendimiento del bono español cayó hasta 5.18%, mientras que su homólogo alemán se situó en 1.77 por ciento.

Por su parte, la prima de riesgo italiana -que inició operaciones sobre los 501 puntos, tras cerrar en los 489 el viernes- finalizó la sesión en 487. Portugal cerró con un riesgo-país de 1,264 desde los 1,012 de la sesión previa; la de Grecia terminó en 3,225 puntos.

El caso de Portugal es destacar, toda vez que aumentó la cantidad a colocar en las próximas subastas en busca de aprovechar el buen ambiente que se vivía en el mercado y que con la decisión de las agencias calificadoras pudo haber cambiado.

Como era de esperarse, tras la subasta de Francia, logró relajarse al pasar de los 129 del viernes a 126.

Sin lugar a dudas, la intervención a primera hora del BCE contuvo lo que pintaba para ser desastroso en una sesión en la que el volumen de operación fue bajo ante el cierre de Wall Street.

Hoy España acudirá al mercado, se espera que la subasta tenga la misma recepción que la española, pero hoy Wall Street regresará y estará reaccionando a la rebaja en la calificación al fondo europeo.