La cotización del barril de Brent recupera todo lo perdido en el desplome próximo al 4% sufrido la sesión de ayer. Los "incidentes" registrados en el Golfo de Omán que obligaron a evacuar dos buques petroleros aumentan los temores a mayores sabotajes por parte de Irán y elevan la tensión en Oriente Medio.

En apenas 24 horas el precio del petróleo ha tenido tiempo de desplomarse cerca de un 4% y recuperar otro 4 por ciento. La reacción de este jueves permite sacar la cotización del barril de Brent de sus mínimos de cinco meses, desde enero.

El inesperado aumento de los inventarios semanales de crudo en Estados Unidos y las perspectivas bajistas sobre la demanda de petróleo si persisten las tensiones comerciales hundieron ayer cerca de un 4% su cotización. El barril de Brent perdió un 3.72%, hasta los 59.97 dólares, y el West Texas, de referencia estadounidense, cayó un 4%, hasta los 51.14 dólares.

La reacción desde mínimos de enero no ha sido menos contundente. El barril de Brent no sólo ha recuperado la barrera de los 60 dólares. Durante esta mañana las subidas han alcanzado 4%. En sus máximos intradía roza los 62 dólares, mientras que el barril tipo West Texas se acerca a los 53 dólares.

Los inversores han aparcado momentánemente las dudas sobre la evolución de la demanda de crudo, y las preocupaciones se desplazan hacia el lado de la oferta, y más concretamente, del suministro en el Golfo Pérsico.

Los mercados reaccionan con contundencia a los "incidentes" registrados en dos buques petroleros en el Golfo de Omán, el 'Front Altair', con bandera de las Islas Marshall y propiedad de la empresa noruega Frontline, y el 'Kokuka Courageous', con bandera de Panamá y propiedad de la japonesa Kokuka Sangyo. Los dos buques fueron evacuados por sendos incendios. En el caso del Front Altair, algunas fuentes apuntan incluso que podría haber sido alcanzado por un torpedo.

El grupo de Operaciones Marítimas Comerciales de Reino Unido (UKMTO), que forma parte de la Royal Navy, "está investigando" lo sucedido, pero los analistas apuntan claramente a Irán. Los incidentes se han registrado en el Estrecho de Ormuz, el que separa las costas de Emiratos Árabes Unidos e Irán.

El régimen de Teherán se está viendo afectado por el embargo comercial adoptado por Estados Unidos, como respuesta al programa nuclear desarrollado por Irán. Desde el pasado 2 mes de mayo la Administración Trump extendió a todos los países su veto a la compra de petróleo iraní.

A raíz de la imposición de este veto, en mayo Emiratos Árabes Unidos denunció que cuatro buques mercantes habían sido objeto de "sabotajes" cerca de sus aguas territoriales. La tradicional hostilidad entre Irán y Emiratos Árabes Unidos se ha acentuado ante las advertencias del régimen de Teherán contra los países que aprovechasen el embargo a su petróleo para elevar las exportaciones de crudo.

Los inversores temen ahora que Irán protagonice una escalada en los presuntos sabotajes realizados en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas mercantes más importantes del mundo. En las últimas semanas Irán, a través de Yahia Rahim Safaví, asesor militar del líder supremo, Ali Jameneí, ya había trasladado a los mercados la advertencia de una fuerte subida de los precios del petróleo, hasta la barrera de los 100 dólares, si se agudizaba el conflicto en el Golfo Pérsico.

Un incremento de la tensión geopolítica en Oriente Medio afectaría de lleno a las perspectivas de suministro de crudo, y pondría a prueba el consenso que ha mantenido en los últimos años la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) con los recortes de producción vigentes hasta la fecha.

Empresas de buques petroleros se disparan en bolsa

Los "incidentes" en dos buques petroleros en el Golfo de Omán no sólo ha disparado las subidas en el precio del petróleo. Todas las sospechas en estos incidentes, y en otros anteriores registrados en mayo, apuntan a Irán. Los inversores ven detrás del incendio de dos buques posibles represalias del régimen de Teherán, vetado para las exportaciones de crudo desde el pasado mes de mayo.

La inestabilidad en la zona incrementa el riesgo de nuevos incidentes en el Estrecho de Ormuz, el que separa las costas de Emiratos Árabes Unidos e Irán, y una de las rutas mercantes más importantes del mundo, sobre todo para los buques petroleros.

Este aumento del riesgo es el que podría provocar un incremento generalizado en las tasas que cobran las empresas propietarias de buques petroleros por el transporte por la zona del Golfo Pérsico, según señalan los analistas de la firma nórdica de inversión Pareto Securities.

Las expectativas de un significativo repunte en las tarifas de transporte provocan una contundente subida en las acciones de la noruega Frontline, propietaria del Front Altair, uno de los dos buques incendiados en el Golfo de Omán. El otro buque incendiado, el Kokuka Courageous, es propiedad de la empresa japonesa Kokuka Sangyo.

Una publicación especializada en el sector marítimo, Tradewinds, ha publicado incluso que el Front Altair pudo ser alcanzado por un torpedo. La compañía propietaria, frontline, no ha aclarado el origen del fuego, y ha lanzado un mensaje de tranquilidad a los inversores al confirmar que toda su flota está completamente asegurada, por lo que no prevé ningún impacto económico reseñable.

La oleada de órdenes de compra que recibe hoy Frontline dispara su cotización hasta un 8% en la Bolsa de Oslo, de forma que su capitalización bursátil se acerca a los 1,200 millones de euros.

Frontline no es la única empresa de buques petroleros que reacciona con notables subidas a los "incidentes" registrados en el Golfo de Omán.

La Bolsa de Oslo incluye esta mañana revalorizaciones próximas por momentos al 10% en otras dos compañías mercantiles como Avance Gas Holding y BW LPG. Su valor en Bolsa aumenta con las subidas de hoy hasta los 155 y los 600 millones de euros, respectivamente.

Fuera de Europa, Wall Street alberga la lista más extensa de empresas cotizadas especializas en el transporte marítimo de petróleo, con compañías como Teekay Tankers, Nordic American Tankers, Tsakos Energy, Ship Finance y DHT Holdings.

Un mercado "demasiado pesimista"

El conjunto del sector de transporte marítimo ha protagonizado en los últimos tiempos una oleada de consolidación, con numerosas operaciones corporativas desde el pasado año.

El conjunto del sector encuentra en la jornada de hoy otro motivo para adicional para reactivar las subidas en Bolsa. El gigante mundial del transporte marítimo, el grupo danés AP Moller Maersk, ha recibido hoy la recomendación de 'comprar' por parte de los analistas de Berenberg.

La firma alemana eleva su consejo desde 'mantener', al considerar que el mercado es demasiado pesimista sobre los efectos de las disputas comerciales en Maersk y que fruto de estos recelos, su cotización se encuentra en niveles atractivos.

Según los analistas de Berenberg, las tarifas de transporte se mantienen firmes en un contexto en el que bajan tanto los precios del petróleo como las cifras de consumo de crudo de la flota de Maersk. Esta situación, añaden, permitirá reforzar los recortes de costes del gigante danés, valorado en Bolsa en cerca de 20,000 millones de euros.