Los precios del aluminio subieron la sesión de este miércoles a su nivel más alto en casi tres años debido a las preocupaciones sobre los suministros de China, donde las autoridades están tomando medidas drásticas contra las industrias de uso intensivo de energía para frenar las emisiones de carbono.

A las 15:56 GMT, el aluminio de referencia en la Bolsa de Metales de Londres (LME) subía un 1.5% hasta los 2,328 dólares la tonelada, máximo desde junio de 2018. Desde comienzos de 2021, el metal ha ganado más del 15 por ciento.

El cobre a tres meses en la LME, en tanto, subía un 2.1% hasta los 9,087 dólares la tonelada.

"Se teme por la capacidad de aluminio después de que Inner Mongolia anunció planes para reducir el consumo de energía", dijo Wenyu Yao de ING. La analista agregó que si siguieran otros, la capacidad se vería severamente limitada en un momento de fuerte crecimiento de la demanda.

La ciudad china de Baotou en Mongolia Interior ordenó recientemente el cierre de algunas plantas de producción industrial y de energía en un esfuerzo por cumplir con los objetivos de consumo de energía para el primer trimestre.

Las ciudades y regiones chinas están bajo presión para frenar el uso de energía, ya que China apunta a alcanzar un pico en las emisiones de carbono antes de 2030. La energía puede representar entre el 30% y el 40% de los costos de fundición de aluminio.

Analistas de Citi esperan que la demanda de aluminio aumente un 6.4% este año a casi 68 millones de toneladas y un 4.6% en 2022 a casi 71 millones de toneladas. Su pronóstico es de un superávit de 720,000 toneladas este año y un déficit de 590,000 toneladas en 2022.