La Bolsa Mexicana de Valores y el peso tuvieron un mal trimestre. El S&P/BMV IPC, medido en dólares, cayó 2.93% entre julio y septiembre de este año, en tanto que la moneda mexicana perdió 2.73% frente al billete verde en el mismo periodo.

El principal índice del mercado local de capitales que engloba a las 35 firmas más líquidas de la plaza bursátil terminó la última jornada del noveno mes en 2,180.27 puntos medidos en dólares, en comparación con 2,246.08 del inicio del periodo.

“Se puede dividir en prácticamente dos etapas el movimiento en Bolsa al tercer trimestre, la primera parte estuvo muy volátil, una tendencia muy fuerte a la baja a mediados de julio cuando se confirmó que el PIB creció prácticamente a tasa cero, y también había malos comentarios de las calificadoras en torno a Pemex y todo eso causó un fuerte periodo de incertidumbre que llevó a la Bolsa a su mínimo del año alcanzado el 15 de agosto, en 38,265 puntos (en pesos), nivel no visto desde el 2013”, explicó Luis Alvarado, analista de renta variable en Banco Base.

No obstante, ese mismo día el Banco de México (Banxico) recortó su tasa de referencia en 25 puntos base a 8%, lo que dio un impulso al mercado accionario mexicano. Éste fue el primer movimiento del banco central local en cinco años, tras un ciclo de política monetaria restrictiva.

“Se formó un movimiento alcista bastante marcado que lo llevó a los niveles actuales. Tan sólo en la última quincena de agosto la Bolsa creció 11%, y es por las expectativas de que haya más recorte en la tasa de interés del Banxico”, opinó Alvarado, quien agregó que el último comunicado de política monetaria de los integrantes de la Junta de Gobierno del banco central abre la posibilidad de que haya al menos un recorte más en el año, que se sumaría al que se realizó el pasado 26 de septiembre y que dejó la tasa de referencia en 7.75 por ciento.

Fin de año, complicado

No obstante, el área de análisis de Banco Base mantiene su pronóstico al fin de año para el IPC en los 42,500 puntos en pesos, pues indica que a pesar de este impulso, la desaceleración económica del país y otros datos macroeconómicos negativos presionan a la baja al indicador.

Adicionalmente, los riesgos a nivel internacional persisten y podrían escalar, lo que sería un factor en contra de los activos de mercados emergentes, como el mexicano.

“La guerra comercial entre Estados Unidos y China causa un menor apetito por riesgo a nivel global y a mercados bursátiles emergentes, esto les afecta bastante, y en particular el tema del juicio político a Donald Trump, vemos ahí un riesgo que pueda causar un retraso en la aprobación del T-MEC”, advirtió el analista.

Tipo de cambio perdió

Entre julio y septiembre la moneda mexicana cedió 2.73%, o 52.35 centavos para finalizar el noveno mes en 19.7205 pesos por dólar estadounidense, afectado por las expectativas de ajustes en la baja en la tasa de referencia, tanto en Estados Unidos como en México.

“Es la primera depreciación trimestral del peso en lo que va del año, la cual borra por completo la apreciación de 2.18% acumulada durante el primer semestre”, dijo Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base.

A esto se sumó la tensión comercial entre las dos mayores economías del mundo así como la investigación contra el presidente estadounidense, que disminuye la probabilidad de que el T-MEC sea aprobado, abundó Siller.

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