En una semana tomará protesta como presidente de Estados Unidos Donald J. Trump (DJT), quien durante su campaña lanzó tres amenazas específicas contra México: (1) la deportación de millones de connacionales; (2) la construcción de un muro a través de los 3,000 kilómetros de frontera común, que nuestro país financiaría de alguna u otra forma, y (3) la renegociación del TLCAN, que, desde su punto de vista, es el peor tratado comercial de la historia

Aunque los tres puntos representan malas noticias para México, por mucho la renegociación o posible eliminación del TLCAN es la que podría resultar más perjudicial económicamente para nuestro país.

Unos días después de las elecciones publicamos en este espacio los cuatro escenarios que consideramos probables, pero, con el paso de los días, las probabilidades han cambiado y los escenarios se han detallado. Veamos.

Escenario I: probabilidad: 5%

Todo regresa a la normalidad . Estados Unidos continúa amenazando a nuestro país en materia comercial y establece aranceles a ciertos productos muy limitados; se mantiene el programa de deportaciones que inició el presidente Obama y continúan los mensajes presidenciales adversos a México a través de Twitter, pero el mercado gradualmente se va a acostumbrando a esta nueva realidad y el tipo de cambio, poco a poco, regresa a sus niveles preTrump, entre los 19 y 20 pesos.

En este escenario el PIB crecería alrededor de 2% y la inflación se mantendría cercana, pero por debajo del nivel de 4 por ciento.

Asimismo, el IPC buscaría aproximarse al nivel de 50,000 unidades, con lo que su rendimiento a partir de ahora sería un interesante 9 por ciento.

Aunque este escenario no es imposible, este escenario es cada vez menos probable, dada la postura expresada por DJT y su gabinete propuesto.

Escenario II: probabilidad: 40%

Este escenario, relativamente moderado, ha reducido sus probabilidades de ocurrir. Bajo éste Trump cumple con algunas promesas de campaña, por ejemplo, continúa con la construcción de un muro que ya existe, pero que es financiado a través de fondos aprobados por el Congreso de los Estados Unidos.

Amenaza con cobrarlo de alguna forma a nuestro país, como estableciendo un impuesto a las remesas, lo que podría encausarlas por vías no institucionales, con lo que el impuesto pierde efectividad. DJT acelera las deportaciones de mexicanos.

En materia comercial DJT establece aranceles que no serán legales ni bajo el marco del TLC ni el de la OMC, y, en represalia, México impone aranceles a industrias muy específicas. No obstante, el TLC sigue vigente. La incertidumbre que causan estos escarceos comerciales propicia un retraso en la Inversión Extranjera Directa, y, como consecuencia, el tipo de cambio ya no se aprecia y ronda los 22 pesos.

Bajo este escenario, el crecimiento del producto se aproxima a 1% y la inflación supera 4% que plantea como objetivo el Banco de México.

El principal indicador de la Bolsa cierra en alrededor de 48,000 puntos, con lo que su rendimiento es de tan sólo 4%, aunque los ajustes a lo largo del año marcan puntos de entrada interesantes.

Escenario III: probabilidad: 50%

Este escenario, que es más adverso que el anterior, ha incrementado su probabilidad en los últimos días.

Bajo esta perspectiva los escarceos comerciales se multiplican y esto ocasiona la pérdida de competitividad de la región, con lo que la actividad económica se desacelera significativamente.

El TLC no se deroga, pero su renegociación crea mucha incertidumbre y México tiene que recurrir a otras instancias, como la OMC, para resolver sus controversias comerciales con Estados Unidos.

Las deportaciones son significativas y México decide no recibir a todos los deportados, a menos que Estados Unidos compruebe que efectivamente son de origen mexicano, por lo que los centros de detención en aquel país se congestionan y esto produce una crisis humanitaria que es adversa a la popularidad de DJT.

La retórica es abiertamente negativa y esto causa una volatilidad considerable en los mercados financieros de nuestro país. Bajo este escenario el crecimiento del PIB es cercano a cero, digamos, 0.5%, de punta a punta, aunque en algún momento se produce una recesión, corta y poco profunda.

La crisis de finanzas públicas que esto ocasiona genera una o dos reducciones de calificación de la deuda soberana de México por parte de las principales calificadoras internacionales, por lo que el riesgo país se incrementa entre 200 y 300 puntos base. Bajo este escenario el tipo de cambio fluctúa entre 22 y 24 pesos por dólar, por lo que la inflación se acerca a 6 por ciento.

El IPC cierra por debajo de las 47,000 unidades, por lo que su rendimiento es muy bajo, aunque en el transcurso del año sus fluctuaciones marcan rendimientos esperados interesantes, es decir, rompe a la baja el nivel de 43,000 unidades.

Escenario IV: probabilidad: 5%

Bajo este escenario el TLC no se deroga, pero, en general, pierde su efectividad por el tiempo que dure la Presidencia Trump. Esto ocasiona el congelamiento de la Inversión Extranjera Directa en México durante este periodo.

Las reducciones de calificación a la deuda soberana son varias y esto ocasiona un incremento de más de 300 puntos base en el riesgo país.

El Banco de México se ve obligado a reflejar esta percepción de riesgo en su política de tasas y esto propicia una recesión profunda, aunque temporal. El dólar supera los 25 pesos y las presiones inflacionarias son significativas.

No obstante, puesto que DJT es transitorio, cualquiera que sea la crisis que se plantee, la economía mexicana eventualmente retomará su trayectoria de crecimiento y su mirada al exterior, y esto lo saben los inversionistas.

*Héctor O. Romero es director general de Signum Research.

hector.romero@signumresearch.com