Tras muchos meses de volatilidad e incertidumbre y de declaraciones que van y vienen por parte de los miembros de la Reserva Federal (Fed), parece que finalmente el próximo mes de diciembre, la Fed iniciará su ciclo de normalización monetaria

Dicho en idioma humano, la Fed podría empezar a subir su tasa de referencia debido a que considera que la economía estadounidense muestra señales claras de crecimiento económico, lo que se podría convertir eventualmente en presiones inflacionarias que prefiere empezar a controlar a tiempo; sin embargo, uno de los indicadores que fue bien recibida por los mercados en general es que la Fed haría este movimiento de forma paulatina y mesurada.

Y es que tras la publicación de las minutas de la Fed el pasado miércoles se buscó dejar en claro que un endurecimiento de la política monetaria no afectaría el crecimiento económico de su país, lo que dio cierta confianza a los mercados.

De hecho, el Dr. Agustín Carstens dejo entrever el pasado viernes que Banco de México se está preparando para el incremento de tasas en los Estados Unidos, lo cual consideró que es casi un hecho que suceda, y en donde se mandó la señal de que nuestro banco central podría subir su tasa de referencia de manera más agresiva que la estadounidense a fin de respaldar el tipo de cambio.

A pesar de lo anterior, es importante destacar que mientras de este lado del Atlántico se hablaba sobre endurecimiento de la política monetaria, del otro, Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, salía a declarar con gran vehemencia, una vez más, que haría lo necesario para incrementar los niveles inflacionarios en la zona euro, generándose así expectativas sobre nuevos estímulos o inyecciones de liquidez a la alicaída economía europea, la cual sin duda se podrá ver afectada por las amenazas terroristas y la declaración de guerra que hiciera Francia al Estado Islámico tras los atentados del pasado 13 de noviembre.

Lo que haga la economía más grande del mundo en su política monetaria sin duda tendrá repercusiones en los mercados a nivel global, pero también a la inversa, y si bien es cierto que se han podido ver señales de recuperación económica en los Estados Unidos, también es claro que China, la segunda economía del mundo, se ha venido desacelerando, Japón simplemente no crece, Europa está sufriendo y los países emergentes están en serios problemas como consecuencia de todo lo anterior, a lo que se suma la grave situación de Medio Oriente.

Es importante también que los miembros de la Fed den un frente unificado en cuanto a sus comunicados.

Hoy siguen algunos declarando que no están convencidos de que sea diciembre el mejor momento para iniciar el ciclo de endurecimiento monetario, lo que eventualmente puede generar una vez más, mayor volatilidad en los mercados.

Asumiendo sin conceder que efectivamente se incremente la tasa de referencia el próximo mes de diciembre, si no hay una política de comunicación clara hacia los mercados, éstos empezaran a especular sobre el momento en que se dará el siguiente incremento y sobre su magnitud, lo que se traducirá, una vez más, en volatilidad en los mercados de divisas, accionarios de deuda y de materias primas.

Desde mi punto de vista aún existen muchos fierros en la lumbre y de llegar a confirmarse el viraje en la política monetaria de los Estados Unidos habrá que ver finalmente bajo qué condiciones se da y las repercusiones que tendrá en los mercados. No les quepa la menor duda, la volatilidad seguirá siendo una constante. ¿Ya tomaron coberturas?

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