El oro tocó máximos de siete semanas, el miércoles, subiendo por tercera sesión consecutiva, ya que la persistente preocupación sobre la economía de China sacudió a los mercados bursátiles, mientras aumentaban las tensiones en la península coreana y Oriente Medio.

El metal mantuvo sus ganancias después de que las minutas de la reunión de diciembre de la Reserva Federal, en la que las autoridades del banco central decidieron subir las tasas de interés, mostraron algunas voces de preocupación por una inflación que puede mantenerse en niveles peligrosamente bajos.

El oro al contado sumó 1.5%, a 1,093.62 dólares la onza, por debajo de un máximo de 1,095.30 dólares, el mayor nivel desde el 16 de noviembre.

Mientras, el oro para febrero en Estados Unidos cerró con un avance de 1.3%, a 1,091.90 dólares, antes de las minutas de la Fed.

Las acciones globales cayeron por quinta sesión seguida, el miércoles, luego de que China generó inquietudes sobre su economía al permitir que el yuan se debilite aun más, mientras que una prueba nuclear de Corea del Norte se sumó a la creciente lista de preocupaciones políticas.

La situación geopolítica, en conjunto con un cóctel de liquidación de mercados globales, está alimentando este movimiento , dijo Naeem Aslam, analista de mercado jefe de AvaTrade.

Corea del Norte dijo que realizó con éxito su primera prueba de una bomba de hidrógeno miniaturizada, en un hecho que generó alarma en Japón y Corea del Sur.

Entre otros metales preciosos, la plata ganó 0.4%, a 14.02 dólares la onza, mientras que el platino perdió 1.5%, a 874.75 dólares la onza.